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Las consecuencias del 22-M

Alcalde en contra de su voluntad

PSOE e IU apoyarán al candidato de Unión por Leganés para que no gobierne el PP - El edil rechaza el cargo por no haber logrado la mayoría de los votos

PSOE e IU no quieren que gobierne la derecha en Leganés (187.000 habitantes) y por eso apoyarán el próximo 11 de junio al candidato de Unión por Leganés (Uleg), Carlos Delgado. Será alcalde, al menos por un día, si estos partidos no cambian de opinión. El político independiente firmó ante notario, durante la campaña, que se votaría a sí mismo durante la investidura. Demostraba así a sus votantes que no se casaba con ningún partido. La promesa le convierte ahora en un rehén: "No quiero ser alcalde con estos cambalaches. Espero que la investidura no se convierta en un circo. Esta es la estrategia maquiavélica de dos partidos que no han sabido encajar la derrota", opina Delgado sobre el asunto.

El PP consiguió en las elecciones 12 concejales; ocho, el PSOE; cuatro, Uleg, y tres la coalición IU. Delgado sostiene a este periódico que no quiere ni pensar que PSOE e IU, con los que ha estado enfrentado los últimos cuatro años mientras ellos estaban en el poder, le apoyen. En ese caso insinúa que renunciaría nada más salir elegido: "Si así fuera actuaría en consecuencia. No vamos a permitir que ellos [PSOE e IU] quieran condicionar la vida política de Leganés".

Mientras tanto, el Partido Popular (PP) se muestra atónito ante esta posibilidad. "Es una locura y un acto de irresponsabilidad", sostiene su candidato, Jesús Gómez, al que todo el mundo daba como alcalde. Hace cuatro años, los partidos de izquierda aglutinaban una mayoría absoluta pero no se entendieron y salió elegida Guadalupe Bragado, del PP. A los 23 días de su gobierno, la alcaldesa sufrió una moción de censura.

IU, el viernes, fue el primer partido en plantear la posibilidad de apoyar a Delgado. El alcalde saliente, Rafael Gómez Montoya, lo alimentó ayer en Twitter: "PSOELGNS acuerda explorar todos los escenarios posibles para que no gobierne la derecha en la ciudad".

Carlos Delgado, de 34 años, es un político a la vieja usanza. Tiene maneras de alcalde de pueblo pequeño. Rellena los formularios de las vecinas que se quieren empadronar, atiende quejas relativas al ruido, los excrementos de los perros, el pavimento de las calles, saca fotos de los lugares por las que no pueden pasar las sillas de ruedas y hasta en una ocasión una familia le pidió que mediase en una herencia conflictiva. Así, poco a poco, ha ido ganándose la confianza de las 12.409 personas de Leganés que le votaron el 22-M.

El resultado se podría considerar todo un éxito para su partido independiente, Unión por Leganés (Uleg), pero lo que no esperaba Delgado es que se le volviese en su contra: Izquierda Unida (IU) y el PSOE quieren apoyarle durante la investidura para que no gobierne el PP, el partido más votado pero que no ha logrado la mayoría absoluta. En ese caso, él sería el alcalde de la ciudad. Delgado, que no quiere bajo ningún concepto gobernar en el Ayuntamiento, se comprometió ante notario a votarse a sí mismo, por lo que no puede desembarazarse del apoyo de los partidos de izquierda. "No quiero ser alcalde con estos cambalaches. Espero que la investidura no se convierta en un circo. Esta es la estrategia maquiavélica de dos partidos que no han sabido encajar la derrota", opina sobre lo que se le viene encima.

¿Por qué dio fe pública de su compromiso, un acto que le deja sin margen de maniobra? Delgado, durante la campaña, estaba recibiendo continuos ataques a su independencia. El PSOE le quería identificar como la marca blanca del PP. De esa manera, dejaba constancia de que no se casaba con nadie. Podría, ante este escenario tan complejo, dar marcha atrás. "Aunque es un acto simbólico, lo voy a cumplir sí o sí. Perdería mi credibilidad en caso contrario", asegura.

Lo que queda claro hablando con él es que dimitiría poco después de ser elegido: "No quiero ni pensar que me voten, pero si así fuera actuaría en consecuencia. No vamos a permitir que ellos [PSOE e IU] quieran condicionar la vida política de Leganés. El acuerdo con el notario se circunscribe a una primera votación. A la segunda, ya se verá". Lo que es seguro es que no entrará a formar parte del Gobierno, por lo que podría limitarse a alcanzar acuerdos puntuales con el partido que esté en el poder, en este caso y posiblemente el PP.

La idea de apoyar a Uleg para evitar que gobierne el PP fue de IU, que el viernes deslizó la posibilidad de hacer lo que sea para que los populares no alcancen el poder. Faltaba escuchar al hasta ahora alcalde de la ciudad, el socialista Rafael Gómez Montoya, y este asistió ayer a la reunión del comité local. El alcalde en funciones no hizo declaraciones pero una vez más utilizó Twitter para dejar ver el camino que va a seguir: "PSOELGNS acuerda, además, explorar todos los escenarios posibles para que no gobierne la derecha en la ciudad". El plan de aupar a Delgado, pues, está más vivo que nunca.

Jesús Gómez, el candidato del PP que se las prometía muy felices tras la noche electoral, se confiesa atónito. Le cuesta creerlo. "Esto es una pérdida de papeles. Están bajo los efectos del shock de haber perdido las elecciones", dice Gómez. Cree que los partidos de izquierdas buscan quedarse ciegos para dejar tuerto al PP. "Es un disparate sin paliativos. Incluso es antidemocrático porque impide al partido más votado mandar y obliga a ser alcalde a un señor que solo tiene cuatro concejales y que ya ha dicho que él no quiere el puesto". El popular recuerda que hace cuatro años PSOE e IU no llegaron a un acuerdo de gobierno antes de la investidura y acabó saliendo elegida Guadalupe Bragado. Sufrió una moción de censura tras 23 días en el poder, de manos de estos dos partidos que entonces sí se entendieron. "Estamos condenados a sufrir aquí este tipo de problemas", lamenta Gómez.

El PSOE, que ha perdido gran parte de su poder en el cinturón rojo, como se llamaba a las ciudades importantes del sur por su marcada tendencia socialista, busca con este movimiento desgastar tanto al PP como a Uleg, ya que este último ha hecho una oposición muy agresiva durante los últimos cuatro años. "Es un caso único que brote un partido independiente de estas características. Hemos tenido la mala suerte que nazca aquí, de que nos toque a nosotros. Entorpece", critica un alto cargo socialista.

Se entiende que Delgado dimitirá si sale elegido alcalde. Históricamente, los partidos independientes que han alcanzado el poder han terminado desapareciendo tras sufrir el desgaste propio de la toma de decisiones. Pero, ¿no se está en política municipal para gobernar, para cambiar la ciudad? ¿No corre el riesgo de que le tachen de opositor profesional? "Quiero ser alcalde pero porque me voten mayoritariamente los vecinos, no porque me lo hagan los dos partidos perdedores. Creo que ellos sí traicionarían a sus votantes", sostiene.

Posible renuncia

- Tal y como dejó el 22-M la situación política, las alianzas son fundamentales. El PP consideraba que iba a gobernar con acuerdos puntuales con el partido independiente pero no contaban con la estrategia de IU y PSOE. Estos dos partidos no suman la fuerza suficiente pero han decidido esta semana apoyar en la investidura al candidato de Uleg.

- En caso de salir elegido en contra de su voluntad, Delgado tendría que presentar su renuncia por registro y convocar un nuevo pleno de investidura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 31 de mayo de 2011

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