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Polémica en la acampada de Granada

El Ayuntamiento pide el desalojo y el Gobierno niega que sea su competencia

Las protestas del Movimiento 15-M se volvieron a repetir ayer en las capitales andaluzas. Tras la actuación de los Mossos d'Esquadra en la plaza de Cataluña de Barcelona más personas se animaron ayer por la tarde a acudir a las distintas concentraciones.

En Granada, donde unas 1.500 personas se concentraron en la plaza del Carmen, la protesta se vio envuelta en un cruce de acusaciones entre el Ayuntamiento y el Gobierno central. El Consistorio granadino (PP) lleva días reclamando a la Subdelegación que intervenga para desalojar el campamento de la plaza del Carmen. El subdelegado, Antonio Cruz, sostuvo ayer que la ocupación de la vía pública es una "competencia municipal" por lo que el Gobierno no tiene previsión de iniciar un desalojo, pese a las críticas de los comerciantes, que se plantean acudir a los tribunales.

Sevilla, Málaga y Córdoba acogen también concentraciones

La Asamblea de Granada expresó, por su parte, su apoyo incondicional y solidaridad con sus compañeros de Barcelona y condenó la violencia policial desplegada "frente al pacifismo" que el movimiento sigue practicando "como forma de resistencia". Según los concentrados de Granada lo ocurrido ayer en Cataluña fue "un desalojo encubierto" y destacaron en un comunicado que en esta ciudad andaluza "no ha habido problemas para facilitar las tareas de limpieza". Tras las palabras del subdelegado, que en cualquier caso ofreció "auxilio" ante una posible intervención de la Policía Local, el portavoz del gobierno municipal, Juan Antonio Mérida, criticó la "desfachatez" de la Subdelegación e insistió en que hay "dejación de funciones".

El portavoz municipal aclaró que el Ayuntamiento ha actuado ya dentro de sus competencias, que se refieren al cuidado de las farolas -por lo que retiraron los toldos instalados- y la limpieza -para lo que han llegado a un acuerdo con los concentrados-.

Más allá, entiende el Consistorio, no tiene competencias para actuar, por lo que Mérida aseguró que están "expectantes" ante una posible instrucción que reciba Subdelegación para desalojar la céntrica plaza, algo que el Ayuntamiento cree que terminará ocurriendo. Si no es así, el equipo de gobierno del PP estaría dispuesto a iniciar un procedimiento judicial para poder actuar como, por ejemplo, cuando se registra un foco de insalubridad.

El subdelegado sostuvo ayer que entiende a los comerciantes y que "comparte" la opinión de que la acampada "debe acabar a la mayor brevedad posible", si bien no prevé desalojos. Los acampados pidieron disculpas a los comerciantes y hosteleros afectados pero no comparten que sus ventas, como han dicho, hayan descendido a la mitad como consecuencia del movimiento. Es más, según indicaron, se mantiene la separación física entre las entradas de los establecimientos y la plaza.

El subdelegado apuntó que no pretende "que una actuación de este tipo" ponga "en conflicto a dos instituciones que en estos temas han sabido colaborar lealmente hasta ahora", en alusión al Ayuntamiento, que, por su parte, cargó de nuevo contra él y señaló que se llega a este punto "cuando no se sabe resolver un problema, no se puede o cuando uno es inútil". Por eso, Mérida, como portavoz del gobierno municipal, reclamó una vez más a la Subdelegación que "ponga remedio".

En el resto de capitales andaluza, las imágenes de la violenta actuación de los Mossos en Barcelona hicieron que las protestas crecieran. Unas 10.000 personas según los organizadores, 1.200 según la policía, se concentraron en Málaga. En la plaza de la Encarnación de Sevilla otro millar de personas participó en la protesta. Y, en Córdoba, más de 500 personas secundaron la concentración.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de mayo de 2011