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El líder se blinda

Tomás Gómez rechaza dimitir y los críticos piden un congreso extraordinario

"No es momento para cuestiones internas", zanjó el secretario general del PSM, Tomás Gómez. Pero los intestinos de su partido, de larga tradición convulsa, ya se han agitado de nuevo. "No voy a dimitir", aclaró el líder socialista, que ha obtenido los peores resultado de su formación en toda la historia democrática de la región, el 26,07%. Un suelo desconocido, aunque Gómez lo palió recordando que "la pérdida general del PSOE en toda España ha sido del 10% y en Madrid ha sido del 7,5%". Pero mientras el exalcalde de Parla daba explicaciones ante los periodistas, algunos de sus críticos ya hacían público un manifiesto cuya principal conclusión era pedir un congreso extraordinario lo antes posible. La autoría del documento viene en exclusiva de los sectores marginados por Gómez tras el proceso de primarias.

"En España el PSOE perdió un 10% y en Madrid, un 7,5%", recordó el socialista

Gómez también recalcó que es "un momento para mantenerse unidos". Mientras, varios miembros del PSM ya hacían una reflexión: ¿Cuánto tiempo podrá aguantar después de que dimita el primer líder del PSOE que ha sacado malos resultados?, ¿cómo va a conseguir que no le afecte el efecto dominó?

Lo cierto es que el líder del socialismo madrileño mantuvo ayer conversaciones con miembros de la Ejecutiva Federal y que en la reunión de su propia cúpula dirigente no se oyeron voces pidiéndole abiertamente un paso atrás. Los miembros de la Ejecutiva Federal sí se dividieron entre los que señalaron causas generales, que afectaban a la formación en toda España, y los que prefirieron poner el acento en causas particulares de Madrid. "Nadie pidió la dimisión porque hace cuatro años ya se cometió el error de presionar a Rafael Simancas y ahora lo que conviene es la estabilidad", revelaba uno de los asistentes que, precisamente, fue bastante crítico con Gómez en su momento.

"Más del 90% de los miembros de la Ejecutiva hemos estado de acuerdo en que la principal causa ha sido el problema nacional", desliza otro de los asistentes, que calificó la reunión de "sorprendentemente tranquila". Algunos de los presentes en la Ejecutiva recuerdan que por primera vez en mucho tiempo el PSOE no ha impuesto una estrategia global de campaña y que eso está relacionado con que "sabían que se avecinaba una hecatombe".

Los cargos de la cúpula cierran filas en torno a Gómez, "por el momento", según precisa otro de los implicados, pero fuera de la dirección las voces críticas recuperan el pulso. "Se ha hecho casi todo mal", recalca una exdiputada regional afectada por la "purga" de Gómez y ahora, dice, "es el momento de exigir responsabilidades a los líderes".

Otros dirigentes destacados del partido y que siguen manteniendo puestos institucionales se preguntan cómo va a poder controlar Gómez a las agrupaciones con la pérdida "de puestos de trabajo que conlleva este retroceso". "Este partido, más allá de los problemas de la marca PSOE en este momento, tiene que reflexionar sobre cómo cambiar la dinámica constante de que la gente vaya a salvar sus cargos y que eso sea lo que marque las adhesiones o las desafecciones", insiste.

El secretario general, por otra parte, habló de la posibilidad de alcanzar todos los pactos posibles con IU e incluso con UPyD. Aunque con esta última formación "no de cualquier manera, sino hablando de programas. No queremos el poder por el poder".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de mayo de 2011