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Reportaje:24 HORAS EN... CÁCERES

Vanguardia con nombre propio

Un hotel de Tuñón y Mansilla y el centro de arte de Helga de Alvear dan la última hora en la ciudad y jalonan un itinerario por los rincones menos trillados de su casco histórico

Cáceres capital tiene la virtud de haber crecido al margen de su conjunto monumental, lo que lo ha preservado hasta tal punto que hoy parece la antesala de la eternidad. La contrapartida ha sido la emigración paulatina a la parte nueva, en busca de servicios y comodidad. Sin embargo, ahora, la ciudad impasible apuesta y gana con iniciativas arriesgadas que sientan las bases del porvenir y son un destino en sí.

Indicios de renacimiento que tímidamente empiezan a atraer nuevos habitantes, seducidos por el fabuloso escenario y el precio de bandera de sus viejas casas reformadas.

10.00 Atrio número 1

El pasado noviembre abrió sus puertas Atrio Restaurante Hotel(1) (plaza de San Mateo, 1; www.restauranteatrio.com; 927 24 29 28; el menú, unos 120 euros; la doble, a partir de 240 euros + IVA). Un Relais & Châteaux con cocina gastronómica de dos estrellas Michelin, situado en la cima del casco histórico. Con arquitectura de Tuñón y Mansilla, es el nuevo monumento de Cáceres y el sueño del sibarita contemporáneo, el sitio para darse un gran capricho y sorprender a alguien, instalarse y echarse a andar ligero de equipaje, sabiendo la cena y la dormida que le aguardan.

11.00 Un salto gigantesco

Aprovechando la estratégica situación, lo primero es recorrer la plaza de San Mateo (2), de lo mejor de la ciudad antigua, delimitada por la iglesia que le da nombre, levantada sobre los restos de la mezquita, la torre de Sande (siglo XIV), con un conocido bar restaurante, y el convento de San Pablo (con dulces de las monjas que crean adictos), entre otros monumentos.

Dando un salto gigantesco en el tiempo, en cinco minutos se llega al Centro de Artes Visuales Helga de Alvear (3) (www.fundacionhelgadealvear.es; 927 62 64 14; Pizarro, 8). El centro, inaugurado hace unos meses, cuenta con 115 obras de la valiosa colección de arte contemporáneo de esta famosa galerista, producidas entre 1963 y 2009. Es la primera parte de su generoso legado a Cáceres, 2.500 piezas en total que se irán exponiendo en fases sucesivas. El edificio modernista que alberga esta primera muestra ha sido remodelado también por Tuñón y Mansilla. Con su interior restallante, desnudo, blanco y luminoso, es el marco ideal para las obras de Joseph Beuys, Thomas Ruff, Juan Uslé y una larga serie de artistas consagrados. Los mismos arquitectos son los responsables de la ampliación, que incluirá un edificio de nueva planta que se extenderá por los solares adyacentes.

13.00 'Minishopping' y bares modernos

A unos pasos encontramos Cabeza de Ratón (4) (Sergio Sánchez, 6; 927 77 26 57; www.cabezaderaton.es), una pequeña tienda interesante con objetos y ropa de marcas alternativas como Zergatik o Paul Frank. Dos bares modernos, para tomar algo o dejarlos vistos para la noche, Continental (5) (Pizarro, 5) y Babel(6) (Sergio Sánchez, 7), y la terraza jardín del pub Las Caballerizas (7) (Pizarro, 10).

14.00 Atrio número 2

Una escapada a la parte nueva para comer en el antiguo Atrio, rebautizado simplemente como El Antiguo (8) (avenida de España, 30; 927 62 71 59), pionero en alta cocina española, con casi 25 años de éxito a sus espaldas, lo que ha posibilitado la creación de su flamante restaurante hotel. Tras una breve pausa para estrenar su nuevo local, en febrero de 2011 volvió a abrir, convertido en un bistró gastronómico con esta fórmula magistral: recuperar los guisos tradicionales y mantener sus platos estrella más demandados, a un precio medio de 35 euros. Y una bonita paradoja, ubicar lo antiguo en lo nuevo y viceversa.

16.30 Ciudad rica

De vuelta, una parada extramuros en la parroquia de San Juan (9), en la plaza homónima, para descubrir dos delicadezas, la pequeña capilla plateresca que hay a la izquierda del altar y, si está disponible el sacristán, la torre de las campanas, cuidadosamente restaurada. Volviendo a entrar en la ciudad antigua por el adarve de la Estrella y subiendo muchas escaleras se llega a la iglesia de la Preciosa Sangre (10), en la monumental plaza de San Jorge, que conserva en su interior el aljibe más grande de Cáceres (del siglo XVIII), abierto al público hace relativamente poco. Al lado, con entrada por la cuesta de la Compañía, tras una restauración muy acertada, el palacio de los Becerra (11) (plaza de San Jorge, 2; 927 22 36 11; www.fmercedescalles.org), con un fantástico interior, es una de las pocas casas fuertes que se pueden visitar y además gratis, gracias a la fundación de la familia propietaria.

18.00 Judería sin turistas

Por Amargura, la auténtica calle medieval, tras un poco de reposo en el jardín del palacio de los Carvajales (12), que se identifica por su torre románica, se desemboca en el adarve del Cristo. Dejando a la izquierda la antigua puerta del Río, se descubre la judería vieja (13), donde apenas llegan los turistas. Intramuros, modesta y encalada, alegre y llena de flores, es la parte más genuina de la ciudad pobre antigua. Arriscada, al borde del farallón en que se asienta Cáceres, se asoma al campo y conserva sus huertas y el viejo olivar convertido en un romántico jardín escalonado desde donde se divisa el santuario de la Montaña en el horizonte. Colindante y a la vez aparte del corazón de la ciudad monumental, el actual barrio de San Antonio, cuya ermita se levantó en las proximidades de la antigua sinagoga, es un buen sitio para vivir aunque aquí no hay colegio ni supermercado.

En este entrañable barriecillo judío, la única edificación monumental es el Baluarte de los Pozos (14) (927 22 60 44), una fortificación almohade bien rehabilitada que se compone de una torre, un jardín mirador almenado y una casa, donde se ha instalado un centro de información turística, con maquetas y paneles explicativos de la evolución de la ciudad. Los audiovisuales y la interactividad brillan por su ausencia pero, a cambio, en lo más crudo del invierno uno se puede encontrar con el jardín transformado en una pista artificial de patinaje sobre hielo. A lo largo del año se programan otras actividades de ocio o culturales, desde un concierto a exposiciones de videoarte o de grafiti.

19.30 'Happy ending'

La judería conecta con la zona monumental a través de una empinada escalinata que culmina en la Casa de las Veletas, sede del Museo de Cáceres (15) (plaza de las Veletas, 1; 927 01 08 77; de martes a sábado, de 9.00 a 14.00 y de 16.00 a 19.15; domingos, de 10.15 a 14.30, y lunes, cerrado), que resguarda en su sótano el aljibe árabe bajo bóvedas de cañón y un bosque de arcos de herradura. Unas cuantas zancadas y de nuevo en la plaza de San Mateo, punto de partida y destino final de un recorrido que empieza y acaba en el siglo XXI.

Cumplido el último tramo de este itinerario de senderismo urbano, el viandante se habrá hecho una idea del discurrir de la historia y la vida cotidiana en esta histórica ciudad que fue colonia romana. Es el momento de refugiarse en el hotel. Relax en la azotea, con un baño en sus albercas si el tiempo lo permite. De aperitivo, admirar su bodega sensacional, tanto por su diseño circular como por su contenido fuera de serie, y después apurar el día siguiendo el vaivén del sol y las estrellas. Buena mesa, buena cama.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de mayo de 2011