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Necrológica:

William N. Lipscomb, un Nobel con química

Fue galardonado por su estudio de la estructura de compuestos de boro

A mediados de abril fallecía en Cambridge (EE UU) a los 91 años, William Nunn Lipscomb Jr., gran químico estadounidense galardonado con el Premio Nobel de Química del año 1976. Había nacido en Cleveland, Ohio, en 1919.

Comprometido obsesivamente con la ciencia desde que siendo un niño de 11 años recibió un juego de química como regalo de cumpleaños, estudió en la Universidad de Kentucky con una beca de música, aunque se licenció en Química en 1941. Su carrera científica comenzó a forjarse durante su tesis doctoral con uno de los químicos más grandes que ha dado esta ciencia, el profesor Linus C. Pauling en Caltech (Instituto Tecnológico de California), obteniendo su doctorado en 1946. Tras 13 años como profesor en la Universidad de Minnesota, ingresó en la Universidad de Harvard, donde permaneció durante más de 30 años como profesor.

Investigador muy premiado, su aportación a la ciencia química ha sido muy importante y variada. La primera etapa de sus investigaciones se centró en el estudio de los boranos, un tema iniciado durante su tesis doctoral en Caltech en los años cuarenta con el profesor Pauling, doblemente galardonado con el Premio Nobel. Los boranos están formados por boro e hidrógeno y su estructura química no fue claramente establecida hasta los trabajos pioneros de Lipscomb.

El profesor Lipscomb realizó trabajos pioneros en el desarrollo de las técnicas de difracción de rayos X y su aplicación en química. Esta técnica tuvo especial relevancia en la determinación de la estructura de los hidruros de boro, pudiendo establecer la conexión de los diferentes átomos de boro e hidrógeno que forman los denominados boranos. Los estudios mostraron una estructura tridimensional muy compleja y no una forma lineal simple como se creía. Su interés también abarcó la relación entre la estructura tridimensional de las enzimas y su función catalizadora.

Además de un excelente científico, Lipscomb fue, al igual que su maestro Pauling, un brillante profesor de universidad. Ejerció como profesor de química inorgánica en Harvard desde 1959 hasta su jubilación en 1990. Durante este tiempo, tres de sus discípulos obtuvieron sendos premios Nobel de Química.

Hombre de múltiples talentos, mostró siempre un gran sentido del humor. Tocó el clarinete en varios grupos de cámara y orquestas. En sus últimos años participó en el Premio Ig Nobel en Cambridge, parodia de los Nobel que premia investigaciones científicas insólitas.

Lipscomb nos dejó una recomendación para aquellos que quieran ser investigadores: "El proceso creativo requiere, primero, unas buenas nueve horas de sueño por la noche. Segundo, no debe estar bajo la presión de producir aplicaciones prácticas".

Nazario Martín León es catedrático de Química de la Universidad Complutense y presidente de la Real Sociedad Española de Química.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de mayo de 2011