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Reportaje:

A tortas por una mandarina

Agricultores españoles se enfrentan a la casa real marroquí por el uso de la variedad nadorcott

El sector hortofrutícola español es uno de los ejes de la actividad agraria en España por superficie de cultivo, por empleo y por su peso -del 36%- en el valor de toda la producción final, así como por ser el motor de las exportaciones. A pesar de su importancia económica, y aunque en los últimos tiempos se han dado algunos pasos importantes en los centros de investigación autonómicos, la mayor parte de las variedades de hortalizas que se cultivan en los invernaderos de Almería son patentes de grupos multinacionales. La mayor parte de la fresa de Huelva procede de patentes de la Universidad de California, y existe igualmente una fuerte dependencia en variedades de frutales.

Una de las excepciones de esa dependencia exterior en materia de patentes sobre variedades de cultivos es el sector de los cítricos, donde hay un claro dominio de variedades obtenidas por centros de investigación españoles. Sin embargo, el sector es escenario de una batalla por la utilización de una variedad de mandarina, la denominada nadorcott, cuya patente está registrada por la empresa Dominios Agrícolas, propiedad de la casa real marroquí, que controla su cultivo. Citricultores españoles que utilizaban esta misma variedad cuando no estaba patentada mantienen un contencioso con los propietarios de la misma. En esta batalla se halla igualmente el grupo cordobés Eurosemillas, que trata de introducir en el sector citrícola español una variedad similar, la Tango, patentada por la Universidad de California y a la que se opone el grupo marroquí.

El sector español de frutas y hortalizas depende de patentes extranjeras

En el sector citrícola español se pueden distinguir claramente dos campañas: la primera, de octubre hasta diciembre, con mucha oferta y precios más bajos, y la segunda, de enero a abril, con menos oferta y precios más elevados. En este segundo escenario se halla la mandarina nadorcott, una variedad de alta calidad, fuerte demanda y precios que generalmente duplican el de las cotizaciones de otras variedades, destinada especialmente a la exportación.

La nadorcott es una variedad de mandarina que se cultivaba, tiempos ha, en el sector citrícola español en regimen de libertad, sin que nadie tuviera patente, y era conocida como afourer. Pero esa situación se acabó. En agosto de 1995, un ciudadano francés, Jean de Maistre, solicitó el registro de la misma en la Oficina Comunitaria de Variedades Vegetales bajo una nueva denominación, argumentando que su obtención era producto de la investigación desarrollada en Marruecos. Dos años más tarde, el referido ciudadano francés cedió la propiedad de la variedad a la empresa SARL Nador Cott Protection, propiedad a su vez del grupo Dominios Agrícolas de Marruecos, perteneciente a la familia real de ese país.

Contra esa decisión recurrieron las cooperativas valencianas, y se aplicó una suspensión cautelar hasta 2006. Desde esa fecha hasta la actualidad se mantiene un contencioso a diferentes niveles contra el registro y prohibición del uso libre de esa variedad. Frente a la empresa marroquí están los citricultores agrupados en torno a la Asociación de Operadores de Variedades Vegetales, promovida por la organización agraria Asaja, la propia Administración valenciana -a través del Instituto de Investigación Agraria- y la empresa Eurosemillas, cuyo objetivo es comercializar la variedad tango, obtenida en la Universidad de California y que los marroquíes consideran una modificación de la suya.

Los propietarios de las mandarinas nadorcott ejercen un control total sobre la expansión de su cultivo, tanto en Marruecos como en España. El objetivo es evitar sobreproducciones y con ello caídas de los precios. Se estima que el cultivo de esta variedad en España se sitúa en unos dos millones de plantas, con una producción por encima de las 50.000 toneladas, y que el objetivo es llegar a solo 4.000 hectáreas.

Quienes se hallan en ese reducido número de agricultores con posibilidad de utilizar esa variedad, poco más de quinientos, están satisfechos con la política seguida por la empresa marroquí, pero son los menos: hay miles de agricultores que han utilizado tradicionalmente esa variedad y que en la actualidad sufren el calvario de las denuncias.

Frente a esta situación de férreo control por parte de Dominios Agrícolas, la Universidad de California Riverside desarrolló durante varios años un proceso de investigación que culminó en 1995 con la obtención de la variedad tango mediante un sistema de radiación de yemas de la variedad murcott. La misma se ha obtenido para que su recolección se produzca en la segunda parte de la campaña de cítricos, como la nadorcott.

En su calidad, según los técnicos, la mandarina californiana es muy similar, pero con una diferencia: no tiene pipas. Y, sobre todo, ofrece un mayor valor agronómico y comercial, en especial la esterilidad muy alta de dos gametas, polen y óvulos, lo que ofrece solo una variedad de 0,2 semillas por fruto. A diferencia de la nadorcott, cuyo polen poliniza otras variedades y sus óvulos pueden ser fertilizados por los pólenes de otras variedades, la tango no produce semillas y tampoco contamina otras variedades próximas.

Tango contraataca

La concesión de la patente de la variedad tango para su comercialización en el mundo corresponde a la empresa española Eurosemillas, que tiene también la concesión para la venta de las plantas de fresa. Con la concesión en la mano, Eurosemillas inició el proceso para su registro en España. El primer paso fue su presentación en el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias por razones sanitarias y, desde 2008, en el seno de la Oficina Española de Variedades Vegetales, sin que hasta la fecha se haya dado respuesta, una vez han pasado los plazos prudenciales para su autorización. Frente a la posición de Eurosemillas de colocar una nueva variedad en el sector, la empresa franco-marroquí SARL Nador ha llevado a cabo una ofensiva de demandas que están provocando retrasos en la comercialización de la nueva variedad.

Ante la evolución del mercado de los cítricos en la segunda parte de la campaña, con menos producción y, en algunas variedades, con una situación de monopolio, desde la Comunidad Valenciana y la Junta de Andalucía se ha puesto en marcha un plan de reconversión varietal con el objetivo de operar sobre unas 18.000 hectáreas. En ese plan, una de las variedades a utilizar ante las restricciones que existen para emplear la variedad marroquí nadorcott sería la tango, de la que en los últimos años se han plantado en California millones de plantas.

Desde los servicios de la competencia

se está siguiendo igualmente esta batalla

de variedades por si alguna empresa estuviera incurriendo en prácticas contra la libertad de oferta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 24 de abril de 2011

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