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La mujer de Mutxamel murió tras nueve puñaladas

El número de denuncias por violencia creció un 14,6% en 2010

El primer caso de violencia machista del año en la provincia de Alicante ha tardado pero ha sido especialmente dramático. La mujer de 29 años asesinada el martes en Mutxamel por su marido de 45, Mireia Roma Blasco, recibió nueve puñaladas mortales antes de que el agresor incendiara el ático en el que residía la pareja con sus dos hijos empleando un acelerante del fuego.

El teniente coronel de la Guardia Civil, Ezequiel Romero, detalló ayer los primeros resultados de la autopsia que se le practicó al cuerpo de la mujer asesinada y que resultó calcinado tras el incendio en el que el agresor también resultó herido por inhalación de humo. Romero ofreció estos datos tras los cinco minutos de silencio organizados en la subdelegación del Gobierno en Alicante a mediodía. Tras la protesta, la subdelegada, Encarna Llinares, explicó también que la pareja se encontraba en trámites de separación pero que todavía convivían bajo el mismo techo. También aseguró que no había entre la pareja denuncias previas por malos tratos. El matrimonio tenía dos hijos, de 1 y 5 años, a los que no recogieron el martes del colegio y que estaban fuera del domicilio conyugal. Al cierre de esta edición, el agresor seguía sedado en el Hospital de San Juan de Alicante.Los actos de repulsa, por otro lado, congregaron durante toda la jornada a numerosos vecinos de Mutxamel. Unos 500 vecinos guardaron por la mañana un minuto de silencio junto al Ayuntamiento en repulsa por la muerte de su vecina. La concentración se realizó al término de un pleno extraordinario y urgente que convocó el Ayuntamiento de Mutxamel, que gobierna la socialista Asunción Llorens, en el que se aprobó una declaración que condena "la gratuita, injusta, innecesaria y cruel muerte" de su vecina. El Consistorio alicantino decretó un día de luto oficial.

La sensación ayer en la localidad de la comarca de L'Alacantí era de indignación y de impotencia ante un asesinato que no vieron venir. Por la tarde, los vecinos también secundaron un acto de repulsa en la plaza Miguel Hernández de Mutxamel, una zona muy concurrida y muy próxima a la vivienda de la última víctima de violencia machista, la segunda de la Comunidad Valenciana este año. Durante la protesta se leyó la declaración conjunta de repulsa suscrita por todos los partidos representados en el consistorio.

También ayer, la subdelegada del Gobierno en Alicante lamentó que no hubiera denuncias previas en este caso y recordó la importancia de denunciar. "Si se denuncia, se puede poner en marcha todos los mecanismos de protección que existen, pero si no se denuncia no se puede hacer nada", incidió. La subdelegada, en cualquier caso, consideró positivo que el año pasado el número de denuncias por violencia machista creciera un 14,6%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de abril de 2011