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El Gobierno eleva la previsión de paro hasta 2013

Salgado mantiene el PIB en el 1,3% este año pese a empeorar el consumo

El paro descoloca una y otra vez las previsiones del Gobierno. Seis meses después de revisar al alza el pronóstico para 2011, el Ministerio de Economía ha vuelto a empeorar el escenario laboral, tanto en paro como en creación de empleo. En promedio, el año cerrará con un desempleo del 19,8%, medio punto más de lo esperado hasta ahora, y la creación de nuevos puestos será casi testimonial. Ambos parámetros mejorarán a partir de 2012, aunque a un ritmo mucho más pausado de lo que proyectaba el Ejecutivo. Pero ni las perspectivas laborales más sombrías ni la revisión a la baja del consumo, el motor de la economía, alteran el objetivo de crecimiento para este año, que se mantiene en el 1,3%.

Los costes laborales siguen cayendo en 2011 a pesar de la mayor productividad

Con 4,7 millones de desempleados, el mercado laboral aparece como el elemento más incontrolado de una economía que debería enfilar ya la recuperación. Consciente de que no es la primera vez que modifica este pronóstico, la vicepresidenta y ministra de Economía, Elena Salgado, aseguró que la nueva tasa de paro constituye una "previsión realista" y pidió "que se reconozcan los esfuerzos" de haberla cifrado. En este ejercicio de realismo, el Gobierno admite que las tasas para 2012 y 2013 serán un punto superiores a lo vaticinado (ver cuadro). En cualquier caso, la nueva previsión para 2011 queda aún por debajo del 20,3% de media que esperan los analistas consultados por Funcas, la fundación de cajas de ahorros. Las cifras figuran en la revisión del cuadro macroeconómico que presentó ayer Salgado para remitir a Bruselas.

El principal argumento que ofreció la vicepresidenta para esta revisión de las cifras deriva de la población activa. Por razones que los propios expertos tienen dificultades para explicar, el colectivo de personas que se declaran dispuestas a trabajar no deja de crecer y, como la creación de empleo es tan exigua, muchas de ellas acaban en el paro. La economía no será capaz de generar más de 35.000 puestos netos este año, aclaró Salgado, frente a los 43.000 esperados.

En este escenario, no resulta remoto vislumbrar un alza del paro hasta los cinco millones de personas, aunque la vicepresidenta reiteró ayer: "La previsión del Gobierno es que no se va a llegar a esa cifra". Todo dependerá de cómo evolucione esa incógnita que es la población activa. Si se mantuviera estable, la tasa de paro tendría que llegar al 21,6% para sumar cinco millones de parados, un escenario poco probable.

Junto al empleo, el Gobierno también ha modificado la composición del crecimiento. La demanda nacional (consumo e inversión) permanecerá estancada este año, con lo que Economía fía toda su previsión de PIB al sector exterior, de evolución incierta. "Las exportaciones están creciendo al 10%", justificó la ministra.

Sorprende, en cualquier caso, que el Ejecutivo mantenga inalterado el crecimiento pese a reducir a la mitad la mejora que esperaba en el consumo. Ese cambio se compensa parcialmente con un ajuste algo inferior para el sector público (una contracción del 1,3%, tres décimas menos), según el informe de posición cíclica en el que se basan estas nuevas previsiones, cuando la cura de austeridad que tendrá que realizar la Administración este año se antoja más dura que la de 2010, sobre todo en las comunidades.

El avance del 1,3% del PIB para 2011 dista bastante de la previsión del Banco de España y la media de los analistas (0,8% en ambos casos). Salgado recordó que el Ejecutivo ha acertado más que el resto en el crecimiento de los dos últimos años y emplazó al Banco de España "a explicar a qué se deben las diferencias". Para 2012 y 2013, el PIB sí resulta lastrado por el empeoramiento de las previsiones de paro, que no llegarán al 16% hasta 2014, y la menor pujanza del consumo.

El informe de posición cíclica revela también que el ajuste salarial mantiene las constantes reflejadas al cierre de 2010. Este año se espera una caída del 0,6% en los costes laborales unitarios, junto a una ganancia de productividad del 1,1%. Justo lo contrario de lo que predican los partidarios de tomar este indicador como referencia para fijar sueldos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de abril de 2011