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Reportaje:LIGA DE CAMPEONES | Ida de los cuartos de final

Mourinho se juega su penúltima carta

El técnico del Madrid se arriesga a una recaída de Cristiano para lo que resta de temporada con tal de superar al Tottenham y alcanzar las semifinales

Ejercer una presión constante, llevar a todos aquellos que le rodean al límite de su resistencia, forma parte del procedimiento ordinario de José Mourinho. El técnico del Madrid, que oficia de jefe supremo por delegación presidencial, se ha propuesto emplear cada recurso disponible para afrontar los cuartos de final de la Champions contra el Tottenham. Está resuelto a asumir todos los riesgos. Incluso el riesgo de perder a Cristiano Ronaldo para lo que queda de temporada.

Los médicos del Madrid creen que Cristiano no está recuperado de la pequeña rotura fibrilar que sufrió en la parte posterior del muslo izquierdo, el 2 de marzo, por intentar meter el séptimo gol (7-0) al Málaga en la Liga. Aseguran que jugó contra el Lyon en el Bernabéu, el 16 de marzo, sin que su herida hubiera cicatrizado por completo. Y que, a pesar de sufrir una contractura en la zona afectada, volvió a jugar contra el Atlético en el Calderón tres días después. El jugador, dicen los doctores, se volvió a dañar. Y le advirtieron de que, si la cicatriz se abre por tercera vez, el tiempo de recuperación podría estirarse a más de un mes.

El luso trató el sábado a los médicos en un tono entre despectivo y amenazador

Kaká también está en la lista pese a que ayer tocó el balón por primera vez en un mes

La semana pasada, Mourinho quiso incluir a su futbolista más contundente en la lista de convocados para jugar contra el Sporting, aunque fuese para ir al banquillo, pero Cristiano le dijo que tenía molestias y que los médicos le habían recomendado esperar. El entrenador se enfureció con ellos.

Si la derrota ante el Sporting tuvo alguna víctima colateral fue el orgullo de los médicos del club. Juan Carlos Hernández y Carlos Díez fueron reprendidos con furor en el vestuario del Bernabéu. Lo vieron los jugadores tras el partido. Mourinho elevó la voz y se dirigió a ellos en un tono entre despectivo y amenazador: "¡A ver cuándo quitáis de la lista de bajas a Cristiano, Benzema y Marcelo...!". Los doctores retrocedieron hasta sentir que tocaban una pared. Desde que trabajan con Mourinho no han hecho más que hacer lo que les manda. A cada explicación, agregan un estribillo: "Cumplimos órdenes".

Mourinho cargó contra los facultativos y después se encaminó a la sala de prensa. Allí se jactó de ser el único que toma decisiones arriesgadas en el club. "Si Cristiano tiene posibilidad de jugar ante el Tottenham es porque él y su entrenador se arriesgan. Porque la información del departamento médico es que solo puede jugar en Bilbao. Dicen que no está preparado. Si yo y Cristiano, los dos, y solo los dos, decidimos que él va a jugar, es un riesgo suyo y mío. Esa es la información médica. Pero a lo mejor salto por encima del departamento médico. Y, si todo va mal, que la prensa me mate a mí".

Ayer, los médicos firmaron el alta de Marcelo y Cristiano. Benzema permanecerá de baja. Los dirigentes del club dicen que son los doctores los que dan las altas y deben asumir su responsabilidad. Di María, con un golpe en una rodilla, también fue convocado. Y hasta Kaká, que ayer tocó el balón por primera vez, durante media hora, después de un mes con la rótula inflamada, entró en la lista.

A falta de fuerzas físicas, Mourinho arengó a sus hombres con una apelación a los poderes espirituales. "Este es un partido que muchos quieren jugar y no todos pueden", dijo; "el Bernabéu no tiene un partido de cuartos de final desde hace unos añitos. Y quien tenga que jugar un partido de cuartos de la competición de clubes más importante del mundo solo tiene que pensar en ese partido. Más allá de ese partido no hay nada".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de abril de 2011