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El Banco de España se hará con la mayoría de Novacaixagalicia

Feijóo aún confía en la entrada de capital privado mientras el PSdeG lo descarta

A Novacaixagalicia solo le salen las cuentas con enormes cantidades de dinero público de por medio. Esa es la estrategia que planteó ayer el copresidente de la caja, Julio Fernández Gayoso, al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que se reunió a continuación en el Parlamento con los líderes de la oposición. Aunque las versiones políticas fueron distintas. El secretario del PSdeG, Pachi Vázquez habló de que será necesaria una aportación de 2.622 millones de euros, todos ellos a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). Feijóo no cuantificó las necesidades de capital. Afirmó que se concretarán con fondos públicos y privados, aunque no garantizó que la participación privada alcance cotas siquiera significativas.

Lo que queda claro después de la ronda de reuniones es que Novacaixagalicia presentará hoy al consejo de administración un proyecto para capitalizarse a través de un banco, y que en ese banco la participación del FROB será ampliamente mayoritaria. Se supone que la renuncia al modelo de caja rebajaría las exigencias de capital básico del 10% al 8%, pero Pachi Vázquez se refirió a que se necesitan 2.622 millones porque, con el Estado como único socio, Novacaixagalicia tendrá obligatoriamente que presentar la ratio más elevada. El regulador se convertiría así accionista principal, al controlar en torno al 70% del capital de la entidad.La solución esbozada por el Banco de España y Novacaixagalicia no es del agrado de la Xunta, que preferiría otras opciones en las que la dependencia del regulador fuera menor, aunque también reconoce las dificultades del mercado y la necesidad de evitar la entrada de capital especulativo. Pero la estrategia permitirá la continuidad por un período de al menos dos años de los actuales dirigentes de la caja fusionada, un tiempo razonable para buscar otras alternativas en un escenario de menor presión.

El primero en pasar ayer por el despacho de Feijóo en el área de Gobierno del Parlamento fue Julio Fernández Gayoso. La cita no figuraba en la agenda pública del presidente, y el máximo responsable de Novacaixagalicia se marchó sin hacer declaraciones. Después se entrevistó Feijóo con el portavoz nacional del BNG, Guillerme Vázquez, y con el secretario general socialista, Pachi Vázquez. El último en comparecer ante los periodistas para relatar lo ocurrido fue el presidente de la Xunta, que celebró "la posibilidad" de que Galicia siga contando con una entidad financiera "con los órganos de decisión en Galicia". Feijóo aseguró que Gayoso le trasladó un proyecto para Novacaixagalicia "individualizado y en solitario", a través de un banco.

Feijóo blandió otra vez el discurso del agravio comparativo para exigir que se le permita a la caja gallega un esquema de protección de activos que reduciría las exigencias de capital de 2.600 millones a 1.400. Ese sistema, una especie de aval que garantiza la cobertura de parte de la morosidad futura, es el que autorizó el Banco de España para las fusiones de Cajastur y BBK con dos cajas intervenidas, Caja Castilla-La Mancha y Cajasol. Con activos más protegidos habría más inversores dispuestos a adquirir títulos de NCG. "Si el Gobierno se lo permitió a Asturias y País Vasco, por qué no a Galicia", argumentó. Solo en el caso de que se aceptase este esquema, la Xunta se implicaría en la operación, como avalista de la entidad.

Pachi Vázquez descartó por completo la posibilidad de que el Banco de España acepte el esquema de protección de activos, según fuentes próximas al secretario general socialista, porque así se lo ha comunicado ya el regulador a Novacaixagalicia. Al elevar las exigencias de capital a 2.622 millones, también dio por hecho que las pruebas de resistencia a las que se someterá la caja en junio determinarán que no basta con el 8% de capital principal.

En lo que coincidieron Vázquez y Feijóo es en que la entrada del FROB abre una nueva etapa más apropiada para recabar capital, frente a la posibilidad de "malvender" ahora los activos de la caja a inversores "especulativos". A lo largo de los próximos dos años, precisó Feijóo, Novacaixagalicia podrá "ir aumentando el capital privado y disminuyendo al público".

Por lo demás, discreparon. Vázquez lamentó que no exista "un proyecto definitivo para el futuro de la caja", mientras Feijóo afirmó que la fusión "permite hoy seguir hablando de la posibilidad de mantener los órganos de decisión en Galicia". "Queda claro que la fusión no fue la solución al problema financiero de Galicia", disintió el líder del PSdeG. El portavoz nacional del BNG, Guillerme Vázquez, mientras, se desvinculó de la solución para la caja, que le corresponde, afirmó, a "los que la han llevado a esta situación". Vázquez adelantó que el Bloque no hará "frente común" con la Xunta para rescatar a la entidad financiera.

La nacionalización a través del FROB no le va a salir gratis a la caja, ni mucho menos. El Banco de España colocará a sus representantes en el consejo de administración, exigirá más recortes de costes, nuevas normas de gobierno corporativo y que se cumplan objetivos sobre el mantenimiento del crédito a familias y empresas. Pero la solución es menos dramática, creen en la caja, que vender activos a fondos internacionales que buscan obtener beneficios a corto plazo.

La operación también equivale a reconocer que la caja es incapaz de capitalizarse por sí misma, al margen de que la devolución del dinero público es prácticamente imposible si no se reactiva la economía, aun en el caso de que el plazo de recompra de los títulos del Banco de España, en principio de dos años, se amplíe a cinco. Para la plantilla, esa posibilidad es la "menos mala", porque le permitiría seguir dependiendo del convenio laboral de las cajas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de marzo de 2011