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El Gobierno recaudará un mínimo de 1.600 millones de las frecuencias de móvil

Industria obtendrá 1.448 millones de la subasta si ningún bloque queda desierto y otros 168 millones de dos concursos

El Ministerio de Industria ya tiene todo listo para repartir las nuevas frecuencias de telefonía móvil y de paso hacer caja. La subasta, la primera que se celebrará en España de esta naturaleza, será el método para reasignar la mayor parte de las frecuencias que quedan libres. Y el Gobierno ya le ha puesto un precio de salida: 713 millones de euros. Ahora bien, lo previsible es que esa suma sea mucho mayor ya que si se adjudican todos los bloques de frecuencias en que está dividida la subasta y no queda ningún paquete desierto el importe mínimo que ingresaría el Tesoro sería de 1.448 millones.

A esa cantidad, habrá que sumar los 168 millones que se exigen, de forma fija, a los adjudicatarios de los dos concursos con los que se reasignarán el resto de frecuencias. De esta forma, el ingreso mínimo para el Tesoro por el reparto de frecuencias será de 1.615 millones. Así consta en los tres pliegos de condiciones -uno de la subasta y dos por los concursos- que el departamento que dirige Miguel Sebastián ha remitido a los operadores y a la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones (CMT).

Las operadoras deben garantizar un acceso a Internet de 30 megas en 2020

Habrá un máximo de 10 rondas por día, de entre 15 minutos y dos horas

Esa es la cantidad mínima que deberán aportar en total los operadores que pujen por las frecuencias, aunque el Ejecutivo confía en lograr recaudar al menos el doble al final del proceso, superando con creces el objetivo que se marcó Miguel Sebastián, ministro de Industria, de alcanzar los 2.000 millones de euros cuando anunció la subasta el pasado mes de febrero.

En fuentes del sector se da por hecho que tanto Telefónica como Vodafone y Orange pujarán hasta completar el cupo de frecuencias máximas que tienen asignadas (20 Mhz en las bandas de 800 y 900 MHz), y que solo algún bloque restante podría quedar desierto por la falta de interés o el precio excesivo para los nuevos operadores que aun no disponen de frecuencias, aunque es poco previsible.

El pliego más interesante es el de la subasta, ya que es la primera vez que se utiliza este método en España, siguiendo el ejemplo de otros países como Alemania o Reino Unido. Mediante este procedimiento, se sacarán al mercado seis concesiones dentro de la banda de 800 MHz, una banda muy preciada pues es la que permite una mayor cobertura en el interior de edificios, con un precio mínimo de salida de 170 millones de euros por bloque. Asimismo, en la banda de 900 MHz se subastarán dos concesiones estatales por 169 millones cada una.

La banda de 2,6 GHz es la más compleja. Se subastarán 11 bloques de frecuencia a escala estatal por 75 millones de euros en total, y otros por cada autonomía y Ceuta y Melilla, por un importe conjunto de 15 millones de euros.

Las pujas se llevarán a cabo por Internet, utilizado una plataforma electrónica de subastas seguras, que se autentificarán mediante un certificado digital de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones. La subasta se desarrollará en rondas, que no podrán tener una duración inferior a 15 minutos ni superior a dos horas, con un máximo de 10 rondas por día. Las pujas se harán por incrementos en porcentajes de 1%, 3%, 5%, 10% y 15% del precio de salida, aunque a lo largo del concurso podrán ser variados por el criterio de la Mesa. Los licitadores "solo deben disponer de un PC con navegador web y una versión reciente de Java instalada".

El pago para la subasta de 800 MHz y 900 MHz se hará en dos plazos. La mitad en 15 días hábiles desde la adjudicación, y la otra mitad antes del 1 de junio de 2012. Para la banda de 2,6 GHz, el abono será en su integridad antes de 15 días desde la adjudicación.

Aunque el principal valor sea la recaudación, el ministerio ha introducido una cláusula por la que obliga a los adjudicatarios de la banda de 800 MHz, la que proviene de las frecuencias que utilizaba la televisión analógica, a proporcionar antes del 1 de enero de 2020, una cobertura que permita el acceso a una velocidad de 30 megabits por segundo (Mbps) o superior, al menos, al 90% de los ciudadanos de poblaciones de menos de 5.000 habitantes. De esta forma, el ministerio quiere asegurarse que en la fecha citada el 98% de la población española tenga acceso a Internet a 30 megas.

Asimismo, para favorecer la competencia se limitan a 20 MHz los que un mismo operador puede disponer en las bandas de 800 y 900 MHz y de 115 MHz en las bandas de 1.800 MHz, 2.100 MHz y 2,6 GHz.

El Gobierno tiene previsto aprobar los tres procedimientos la próxima semana de forma que a principios de abril podría comenzar la subasta, aunque antes deberá recibir las alegaciones de los operadores, informaron en fuentes de las compañías.

En cuanto a los concursos, en el de la banda de 900 MHz, Telefónica y Vodafone no podrán participar. Y se valorarán las inversiones en extender la red antes del 31 de diciembre de 2013 para mejorar la cobertura de poblaciones de menos de 5.000 habitantes. El licitador deberá ingresar 126 millones de euros cuando formalice la concesión y comprometerse a invertir otros 126 millones en infraestructuras de comunicaciones móviles antes del 31 de diciembre de 2013.

Al concurso de la banda 1.800 MHz, tampoco se podrán presentar Telefónica, Vodafone ni Orange. Los adjudicatarios deberán ingresar en el Tesoro 14 millones de euros por cada una de las tres concesiones (42 millones en total), y comprometerse a invertir 20 millones de euros por concesión.

No solo el Gobierno se juega mucho en este proceso, que podría ayudar, aunque fuera mínimamente, a reducir el déficit público. Las frecuencias, aunque no sean más que divisiones en el aire, son la materia prima de las que viven las compañías, y les permite tener más números y ofrecer más servicios a sus clientes. Y no habrá otra ocasión en muchos años de hacerse con 310 MHz, que quedan libres como consecuencia de la reordenación de frecuencias de la anterior generación de telefonía móvil (GSM), -lo que se conoce como refarming- y la que han dejado libres los servicios de televisión analógica (el llamado dividendo digital).

La Comisión Nacional de Competencia ha criticado el método utilizado porque cree que los fuertes desembolsos iniciales pueden suponer una barrera de entrada. Así, entiende que los cuatro grandes operadores (Telefónica, Vodafone, Orange y Yoigo) son los principales beneficiados, impidiendo la entrada de los operadores móviles virtuales, y dificultando mucho la de nuevos actores (los cableros como Ono). También ha criticado que las concesiones se prolonguen hasta 2030.

No todo será recaudación, ya que habrá que costear la transición de la nueva televisión digital terrestre, que obligará, entre otros gastos, a volver a reorientar las antenas y reprogramar los descodificadores.

* En una primera versión de esta información se hablaba de 880 millones como ingresos mínimos en el escenario de la adjudicación por subasta de un bloque por cada paquete subastado. La cifra se eleva a 1.615 millones en el escenario -más previsible- de que se adjudiquen todos los bloques en todas las bandas de frecuencias.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 18 de marzo de 2011