Barberá no denunció al Majestic por no cerrar el local

El Ayuntamiento de Valencia no denunció a la dueña del local Majestic pese al reiterado incumplimiento de las órdenes de cese inmediato de su actividad. Juan Ferrer, portavoz adjunto del Grupo Socialista, consideró ayer que de la lectura del expediente municipal sobre el establecimiento -en el que no consta denuncia alguna ante el juzgado- se deduce que las explicaciones dadas la pasada semana por el Delegado de Actividades, Vicente Igual, son "claramente insatisfactorias" pues "solo abarcan su parte de la actuación municipal en el asunto". "Hay demasiadas incógnitas en las relaciones municipales con el Majestic como para dar carpetazo político al caso", dijo Ferrer.

"En sus explicaciones, Igual se limitó a resumir su participación en el expediente", recordó Ferrer, para quien "las principales dudas afectan no tanto a la acción municipal en este asunto como a la inacción, tal vez de otras áreas municipales". Ferrer consideró, por ello, que "Barberá debería tomar buena nota y no decir tan alegremente que este tema no tiene recorrido".

El edil detalló que, más allá de las denegaciones de licencia de actividad inocua como hostal, "alguien debería explicar por qué el local sigue abierto si solo en julio de 2009 fue objeto de seis atestados de la Policía Local". Ese mes, agentes de la 5ª Unidad de Distrito llegaron a levantar seis actas sobre el incumplimiento de la resolución que ordenaba el cese inmediato de la actividad.

Desobediencia

Tanto en el acta de emplazamiento para el precintaje de las instalaciones como en las tres actas de quebrantamiento, la Policía Local informa de que "el quebrantamiento de este acto con reanudación de la actividad y puesta en funcionamiento de las instalaciones podría ser constitutivo de un delito de desobediencia a la Autoridad, lo que sería puesto en conocimiento del juzgado correspondiente, de conformidad con lo previsto en el Código Penal".

Ferrer consideró que "debería explicarse por qué si la propietaria fue apercibida de que o bien cerraba el local o bien cometería un delito de desobediencia, en todo este tiempo no ha habido una denuncia municipal ante el juzgado", pues, de haberlo hecho, lo más probable es que el tribunal hubiera ordenado el cierre de la actividad. "El equipo de gobierno debería explicar por qué este local todavía sigue abierto, a pesar de que nunca se le ha concedido licencia y de que se ha ordenado su cierre", afirmó Ferrer.

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