Grajales y Cajasol venden Guascor a Dresser-Rand por 500 millones de euros

El presidente del grupo entrará en el consejo de la multinacional norteamericana

Guascor, la compañía de equipos e instalaciones energéticas y navieras que preside Joseba Grajales, que hace dos años estuvo muy cerca de echar la persiana, ha sido vendida, tras tres lustros de andadura, por 500 millones de euros. La multinacional norteamericana Dresser-Rand, que cotiza en la Bolsa de Nueva York, se ha quedado con el 100% del grupo vasco en una operación, anunciada ayer, en la que el comprador ha desembolsado 207 millones de euros en efectivo, absorbido la deuda de Guascor (125 millones) y aportado cinco millones de acciones propias, valoradas en otros 168 millones.

Grajales poseía el 63,1% del capital de la sociedad, Cajasol controlaba otro 13,8%, el equipo directivo se repartía otro 12%, y el resto quedaba en manos a partes casi iguales de Diana Capital y el ICO, a través de Fondico.

Dresser paga 207 millones al contado, otros 168 en acciones y asume la deuda

Tras 10 meses de negociación en que Guascor ha sido asesorada por Bank of America Merrill Lynch los ya ex propietarios del grupo vasco se convertirán en "una minoría representativa" dentro del Consejo de Administración de Dresser Rand. Grajales se integrará en ese órgano, mientras que el exconsejero de Industria, y vicepresidente ejecutivo de Guascor, Jon Azua, se sumará al comité ejecutivo.

El resto del accionariado de la multinacional norteamericana dedicada al desarrollo y fabricación de bienes de equipo para los sectores del gas, petróleo, petroquímico e industria son fondos de inversión.

El valor de Guascor se ha multiplicado gracias a su fructífera política de internacionalización. En junio de 2009, anunció dos grandes proyectos que le sirvieron para remontar una situación crítica: levantar el mayor parque eólico del mundo en la Patagonia (Argentina), con una inversión de 1.700 millones de euros, y otro de generación solar en Sicilia, con una inversión prevista de 900 millones.

Azua, conductor de la internacionalización, ha basado el relanzamiento de la compañía en cerrar acuerdos con sociedades estatales como una manera de evitar la inestabilidad de los mercados. Algunos de ellos han resultado controvertidos desde un punto de vista diplomático. En marzo del pasado año, cuando las relaciones políticas entre España y Venezuela atravesaban una situación difícil, Guascor anunció una alianza con la compañía pública Petróleos de Venezuela (PDVSA) para fabricar en ese país motores de gas y diésel para la generación de electricidad.

Hace escasamente un mes, la compañía firmó varios contratos por un importe total de 200 millones de euros con las empresas iraníes Oil Turbo Compressor Company, Tanir y Tanir Vijeh para el suministro de diversos equipos de generación eléctrica.

Una vez incorporada al nuevo grupo, Guascor se convertirá en el Centro Mundial de Excelencia del área de soluciones sostenibles en los sectores de medio ambiente y nuevas energías de Dresser-Rand con el actual equipo directivo al frente.

De izquierda a derecha, el director del Puerto, José Maria Pico; el presidente de Cebek, José María Vázquez Eguskiza; el responsable de la Autoridad Portuaria, José Ramón de la Fuente, y el secretario de la misma, Agustín Bravo, ayer en Bilbao.
De izquierda a derecha, el director del Puerto, José Maria Pico; el presidente de Cebek, José María Vázquez Eguskiza; el responsable de la Autoridad Portuaria, José Ramón de la Fuente, y el secretario de la misma, Agustín Bravo, ayer en Bilbao.L. A. GARCÍA

Unas plusvalías más que sustanciosas

El grupo Guascor nació como proyecto empresarial en 1996 de la mano de Joseba Grajales y Juan Luis Arregui -actual principal accionista individual de Iberdrola-, quien poco después se desvinculó de la compañía.

Su momento más crítico se produjo en el bienio 2008-2009, cuando los bancos apretaron para recuperar sus créditos y la empresa empezó una carrera internacional que le ha dado buenos resultados. Ahora suma 1.300 empleados y su facturación anual ronda los 400 millones de euros. Su comprador, la multinacional Dresser-Rand, factura 1.725 millones en todo el mundo y tiene 7.400 empleados. Supone un buen negocio para ambas partes, pero para los accionistas de Guascor resulta excelente, como reconocía el propio presidente en una carta a la plantilla.

El último precedente de desinversión en la compañía habla a las claras de su evolución. Caja Navarra vendió hace ahora un año por 59,3 millones de euros su 13,8% a Cajasol. Había pagado 25 millones en 2004 por el 25,67% de las acciones. En 2006 ya había vendido por 15 millones la mitad a Diana Capital y al ICO. En 2009, Caja Navarra capitalizó unos créditos de ocho millones para aumentar su posición en la compañía. La desinversión total le ha reportado unas plusvalías de 40 millones.

El resultado de esas operaciones da una idea del negocio que han hecho los actuales accionistas con la venta conocida ayer. Grajales, que controla el 63,1% de las acciones se ha embolsado ese porcentaje de la operación, a lo que hay que descontar su parte alícuota de los 125 millones de deuda de la sociedad. Jon Azua es uno de los miembros del equipo directivo que se reparten el 12% del capital.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 05 de marzo de 2011.

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