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Educación apoya que los centros prohíban el velo en las aulas

Aprobado el proyecto de ley de convivencia, que abre la puerta al veto del 'hiyab'

El Gobierno gallego entró de lleno ayer en el espinoso debate sobre el uso del velo islámico en las escuelas públicas. Y lo hizo para mostrarse abiertamente partidario de su prohibición. En ese sentido fueron todas las resoluciones judiciales, las citas y los ejemplos que eligió desgranar ayer en el Parlamento el secretario general de Educación, Jesús Oitavén, para responder a las preguntas del PSdeG sobre el caso de la niña de Arteixo (A Coruña), sancionada con una petición de traslado por su centro de Primaria por acudir a clase ataviada con su hiyab. El alto cargo de la consellería, siempre haciendo hincapié en la autonomía de los centros públicos para establecer sus normas internas de funcionamiento y organización, amparó la actuación de la Xunta ante este primer caso en Galicia principalmente en tres sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, dado que en España, subrayó, "ni el Constitucional ni el Supremo se pronunciaron nunca sobre los símbolos religiosos en los colegios públicos".

El PSdeG reclama que la Xunta intervenga en el caso de Arteixo

La consellería se ampara en sentencias sobre otros casos en Francia y Turquía

Del informe jurídico encargado por Educación ante la consulta del Colexio Novo de Arteixo sobre la legalidad de su norma interna que, desde diciembre, prohíbe acudir a las aulas con cualquier prenda en la cabeza, Oitavén resaltó tres resoluciones de 2002 y 2008 de la Corte europea sobre casos similares ocurridos en Turquía y Francia, países que prohíben ambos las prendas o símbolos religiosos en las escuelas. Unos fallos judiciales (los casos Köse, Dragu y Kervanci) que establecen "clara y nítidamente", subrayó Oitaven, "que el uso o imposición de normas de régimen interno" en los centros escolares "no contraviene el principio de libertad religiosa, ni el derecho a la educación garantizado por el artículo 9.2 de la Declaración Europea de Derechos Humanos".

El número dos de la Consellería de Educación hizo hincapié tanto en la sentencia del caso turco, un país que, a diferencia de España, sí tiene establecida, recuerda en su fallo la Corte europea, "como norma de carácter general la obligación de los alumnos a acudir a la escuela con la cabeza desnuda", como en las resoluciones que avalan la expulsión de sus centros de dos alumnas francesas en 1999. Fue cinco años antes de que ese país prohibiese por ley todo símbolo religioso en las escuelas y en la Administración pública.

Hay también, opinó Oitavén, una legislación autonómica que ampara la prohibición del velo en las escuelas como es la ley gallega para la igualdad entre hombres y mujeres, en vigor desde 2004. Citó su artículo 10: "No se admitirán en el centro docente desigualdades entre alumnos sustentadas en creencias, perjuicios, tradiciones o prácticas transmisoras, directa o indirectamente de una distribución estereotipada de los papeles entre sexos".

De nada valió ayer la insistencia del diputado socialista Guillermo Meijón para reclamar que la Xunta intervenga en el caso de Arteixo para hacer prevalecer, por encima de cualquier otra consideración, las leyes de rango superior como es la Constitución española y los derechos fundamentales a la libertad religiosa y a la educación. Meijón recordó que en España, la norma de identidad permite en llevar hiyab, por ser un símbolo religioso, en la foto del DNI, pero no otro tipo de prenda como gorros o viseras. "Es insultante que confunda ambas cosas", acusó el parlamentario socialista.

Pero el secretario general de Educación insistió en defender el reglamento interno del Colexio Novo de Arteixo porque establece que su norma indumentaria es "por respeto a los demás" y no por razones religiosas. "No hay ninguna prohibición del velo", arguyó Oitavén, "sólo la de llevar en clase la cabeza tapada". Y aunque subrayó reiteradamente no ser especialista en el Islam, el alto cargo quiso expresamente apoyar su argumentación con citas de una profesora de Nueva York y una política europea contrarias al velo. Recordó además que el Corán no impone su uso.

Pero a lo que no contestó el representante de Educación, pese a las airadas protestas del diputado socialista, es a la pregunta de qué pasaría si todos los centros de enseñanza de Galicia adoptan por su cuenta una norma que prohíba el hiyab. "Llegaríamos a la situación absurda y contraria a todos los derechos fundamentales de que las alumnas musulmanas se queden sin escolarizar", concluyó Meijón.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de marzo de 2011