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Blanco y Griñán llaman al PSOE al "combate" frente a la mentira del PP

El comité director acoge con tibieza el mensaje de ánimo para remontar sondeos

Los aplausos se dispensaron con cuenta gotas, como si hubiera que ahorrar también en esto, y por ningún lado estallaron el fervor y el acaloramiento tan inherentes a los actos de partido. Un dirigente explicó que la reunión que el comité director del PSOE de Andalucía celebró ayer para aprobar las candidaturas de los municipios de 20.000 a 50.000 habitantes era de "trámite", sin turno de palabras ni debate. Solo el visto bueno formal para lanzarse a las elecciones locales del 22 de mayo. Pero aún así: el mensaje de ánimo y vigor que quisieron transmitir el vicesecretario del PSOE federal y ministro de Fomento, José Blanco, y el líder andaluz y presidente de la Junta, José Antonio Griñán, no se compadeció con la languidez del aforo, que apenas se inmutó y dejó pasar casi todas las ocasiones que propiciaron los oradores para que brotaran palmas y vítores.

"Este es un partido honesto, que no tiene un Gürtel", dijo el líder andaluz

Blanco, el invitado de gala, se empleó a fondo y llamó a los socialistas andaluces a exorcizar el desánimo que gravita entre sus filas por el presunto fraude en los fondos de la Junta destinados a empresas en crisis. "Os animo al combate, porque no hay ninguna mentira reiterada que pueda ser más poderosa que nuestros principios". El dirigente federal calificó como "dinosaurios" de la etapa de José María Aznar a los presidentes nacional y autonómico del PP, Mariano Rajoy y Javier Arenas, a los que situó en un "museo de cera", porque son incapaces de traer el cambio, y definió como "arcaico y viejo" a este partido. Incluso dijo que la premura del PP por airear y manipular el asunto de los fondos públicos persigue "descalificar la fuerza renovadora y modernizadora" del PSOE andaluz. Apenas arrancó unos signos de aprobación de la decaída concurrencia. Únicamente risas sueltas con un par de bromas de Galicia y el chapapote, y algo parecido a un conato de ovación tras proclamar que la ciudad de Sevilla volvería aparecer en el mapa de resultados del 22-M teñida de rojo.

José Antonio Griñán, Pepe en estas reuniones, recibió más calor, pero también elevó varios grados tono al entrar de lleno en el caso que abate a su formación. Además, nada más empezar: "Este es un partido grande, un partido honesto, que tiene las cuentas auditadas y no tiene un Gürtel [el caso que asuela al PP nacional desde Valencia], que no tiene nadie que pueda avergonzarle dentro de las finanzas. Es muy fácil tirar la piedra y esconder la mano. Es fácil levantar falsas sospechas. Luego nadie pide cuentas. Pero este es un partido honesto, con sus cuentas auditadas, y quien tenga la osadía de dudarlo que lo haga en el juzgado".

Admitió que, "naturalmente", ha habido algunos problemas consustanciales a la gestión de cualquier gobierno, pero insistió en que las ayudas al empleo han salvado del paro a miles de trabajadores. Se puso sarcástico respecto el ataque desmedido del PP, que raya a veces en lo ridículo al tratar de implicar por canales retorcidos a personajes como Felipe González y el candidato socialista de Sevilla, Juan Espadas. E indignado, al recordar que se han dado frívolamente nombres de "personas honradas y honestas". "No vamos a caer en la trampa del PP que solo quiere tapar sus propias vergüenzas con este tema". Aquí sí que fue muy aplaudido.

Luego, en sintonía con otras intervenciones, habló de lo escarpada que será la campaña por la aspereza de la crisis económica, y la necesidad de una amplia movilización para convencer a los indecisos y desencantados que, según la tesis del PSOE, responden al hueco que señalan las encuestas en favor del PP. "Ninguna dice que los votos socialistas se han ido a otro sitio", explicó.

Para despejar dudas, Griñán dijo estar a disposición de todos los candidatos, e hizo un canto a la esperanza, el ímpetu y la energía. "Tened ilusión, porque la ilusión es contagiosa; tened alegría, porque la alegría es contagiosa". De momento, el comité director no mostró síntomas de que el germen hubiera prendido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de febrero de 2011