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El PIB español cierra por debajo del europeo por primera vez en 16 años

La UE creció una media del 1,7% en 2010 frente al descenso español del 0,1%

España acaba de perder el principal atributo que conservaba respecto a las grandes economías europeas: un crecimiento superior a la media. El producto interior bruto (PIB) español cerró 2010 con una leve caída del 0,1% que marca una enorme distancia respecto al avance interanual de la Unión Europea (1,7%), según los datos difundidos ayer por Eurostat, la oficina estadística comunitaria. Hay que remontarse a 1994, cuando España abandonaba la anterior recesión, para encontrar un periodo en el que el PIB español se comportase peor que el europeo.

Aun en 2009, el año más duro de la Gran Recesión, España logró mejorar la brusca caída europea, con un retroceso del 3,7% frente a la media del 4,2%. Pero así como entonces la economía española se desplomó menos que el resto, las dificultades para recuperar el ritmo comunitario resultan ahora mayores. Los datos de Eurostat certifican el fin de la contracción económica para la mayor parte de los países comunitarios. Solo hay cinco rezagados, entre los que figura España, aunque muy cerca ya de la recuperación. Frente a esa décima de caída interanual, Grecia desciende un 4,5%, Rumanía, un 1,8% e Irlanda, algo menos del 1%, a falta de conocer los datos del último trimestre.

La distancia es más pronunciada en la tasa de paro, que dobla la de la UE

Frente a este grupo destaca la pujanza alemana, que ayer dio a conocer también su cierre de 2010. La economía germana avanzó un robusto 3,6% tras la caída del 4,7% registrada un año antes. Salvo Finlandia, que iguala ese resultado, y Suecia, que incluso lo mejora, ninguna gran economía logra unos resultados similares a los alemanes. En Francia, las cifras han sido más modestas (un 1,5% de media anual respecto a 2009) y han empeorado una décima el pronóstico que mantenía el Gobierno hasta ayer mismo, cuando se hicieron públicos los datos del instituto francés de estadística.

El problema de Francia es que el crecimiento del tramo final del año ha resultado más anémico de lo esperado. Lo mismo ha ocurrido en otros países; en algunos -Reino Unido y Portugal-, los avances incluso se han tornado en descensos. La zona euro creció un modesto 0,3% intertrimestral en la segunda parte del año; en toda la UE la evolución es aún más desfavorable, con un exiguo 0,2% entre octubre y diciembre. "A pesar de apuntar al crecimiento, mantener esa tasa intertrimestral es bastante decepcionante", concluye el Servicio de Estudios de Barclays.

España responde al modelo contrario: la economía arañó un magro crecimiento intertrimestral en la última fase del año que mejoró el estancamiento del periodo veraniego. Esa mejora no tuvo reflejo alguno en las cifras del paro. El último trimestre de 2010 cerró con una tasa del 20,3%, superior aún a la de septiembre. Al contrario de lo ocurrido con el crecimiento, España acumula ya muchos ejercicios de distancia abismal respecto a los socios europeos. El desempleo español siempre ha sido superior al comunitario al menos desde 1990 -Eurostat recoge cifras comparadas desde ese año. La brecha es especialmente rotunda en 2010, con un dato que dobla con creces la media europea. Solo en 2006 se produjo una práctica equiparación de los resultados. España cerró entonces con un desempleo del 8,5%, tres décimas por encima de la media.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de febrero de 2011