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El 25% del fraude fiscal se localiza en grandes empresas

Récord de 10.043 millones en la lucha contra la evasión

Uno de cada cuatro euros que Hacienda ingresó el año pasado por la lucha contra el fraude se localizó en grandes empresas. El cerco a las sociedades que facturan más de 100 millones de euros anuales incidió decisivamente en el récord de 10.043 millones de euros recuperados en 2010, según las cifras presentadas ayer por la Agencia Tributaria. "Es un indicador claro de hacia dónde queremos dirigir nuestros esfuerzos", subrayó el director de este organismo, Juan Manuel López Carbajo. El secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, citó la persecución del "fraude más complejo" como prioridad para el año 2011.

Al poner el acento en las grandes corporaciones -solo suponen un 2% de los contribuyentes inspeccionados, pero aportan el 25% de la recaudación por fraude-, los responsables de Hacienda trataban de reorientar la lectura inicial de que la Agencia iba a centrarse este año en controlar el fraude en las prestaciones de paro y en los falsos autónomos. "No serán actuaciones contra los parados, sino para descubrir economía sumergida", argumentó Ocaña. Tanto estas directrices como la vigilancia a las operaciones de ingeniería fiscal figuran en el plan de control tributario publicado el lunes en el Boletín Oficial del Estado.

Algunos expedientes de cuentas suizas han sido enviados ya a la fiscalía

Las cifras relativas a las cantidades defraudadas dan idea de que el fraude dista de ser una mera discrepancia en las obligaciones tributarias. La deuda media liquidada a los infractores (incluye la cuota defraudada más las sanciones y los recargos impuestos) rozó los 251.000 euros, el doble que en 2005. Ese dato indica que en muchos casos el fraude se convierte en delito fiscal (cuando la cuota defraudada supera los 120.000 euros). En cualquier caso, la media se ve distorsionada por los datos de grandes empresas, cuya deuda liquidada asciende en promedio a cuatro millones de euros.

La recaudación por fraude experimentó en 2010 un crecimiento del 23,7%, el mayor desde que existen datos homogéneos. Más allá del empeño de la Agencia, el dato refleja el importante número de deudas ingresadas este año como consecuencia de los aplazamientos solicitados en 2010. Y también recoge dos actuaciones extraordinarias -las cuentas opacas de españoles en Suiza y el fraude de la multinacional Praxair reconocido por los tribunales- que en conjunto han reportado entre 500 y 600 millones de euros al fisco, reconoció Ocaña. Sobre el caso de las cuentas suizas, el secretario de Estado avanzó que ya se ha enviado "algún expediente a la fiscalía" y que en los próximos días se remitirán más, sin querer concretar cuántos.

Aunque el fraude inmobiliario sigue arrojando buenos resultados, la pérdida de peso de este sector ha provocado que los recursos dedicados pasen del 40% al 20% de los que dispone la Agencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de febrero de 2011