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Dodot retira de su web un artículo sobre los azotes a los niños

¿Dar un azote para educar? El debate sobre el castigo físico y la conveniencia de emplearlo para educar ha vuelto a encender su mecha. Esta vez en la Red y a raíz de un artículo de la pediatra estadounidense Suzanne Dixon, publicado en la web en español de la marca de pañales Dodot. En él, Dixon, profesora de la Universidad de California, habla sobre la utilidad de dar un azote a los hijos.

"Si sientes que debes dar azotes a un niño para que se comporte, al menos reserva este castigo para las situaciones en las que quieras lograr un impacto inmediato en él, y mostrarle que la acción no solo está prohibida sino que además es peligrosa", dice Dixon. "Un ejemplo sería dar un azote a un niño cuando corre a la calle o enciende la cocina".

Comentarios que han provocado las quejas de muchos padres, que han inundado la web de peticiones para boicotear a Dodot, y que ha llevado a la empresa, propiedad de Arbora & Ausonia y de Procter & Gamble, a retirar el artículo. La compañía, además, pide disculpas. "Ha habido un error desafortunado y lo lamentamos", explica una portavoz de la marca. Dodot ha publicado una nota de disculpas en su web en la que asegura que no apoya el maltrato infantil. "Nos apena profundamente haber podido sembrar dudas al respecto", dicen. Pampers, la marca de pañales de Procter & Gamble que se vende en EE UU, que también publicó el artículo, sin embargo lo mantiene.

Modificar la conducta

El artículo de Dixon explica lo que la Academia Estadounidense de Pediatría considera castigo físico. "Los azotes, una forma de castigo físico, se han definido como: físicamente no perjudiciales, destinadas a modificar la conducta. No deben ser la forma de disciplina principal para ningún niño. Hay formas mejores, de efectos más duraderos y menos arriesgadas de hacer que un niño se porte bien", dicen.

Sin embargo, son los comentarios en los que la experta da su opinión, y en los que parece que contempla el azote como una opción educativa en casos específicos, los que han levantado la polémica. Además, advierte de que todos los miembros de la familia deben compartir la opción, en el caso de emplearla: "No importa lo que decidas con respecto a los azotes, asegúrate de que cada miembro de la familia y persona encargada esté de acuerdo con el enfoque disciplinario. La incoherencia atentará contra el plan", dice.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de febrero de 2011