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Reino Unido ensaya una vacuna válida para todos los tipos de gripe

El fármaco evitaría que la población tuviera que inmunizarse cada año

El virus de la gripe muta tanto que cada año hay que desarrollar una vacuna específica para los patógenos (generalmente se escogen tres) que van a circular el próximo invierno. Y luego, los pacientes, deben ponerse cada año la correspondiente inyección. Pero este ciclo puede desaparecer si prospera un ensayo que se ha iniciado en Reino Unido. El trabajo, que ha revelado el periódico The Guardian, lo ha llevado a cabo el Instituto Jenner, un consorcio en el que participa la Universidad de Oxford.

Este trabajo para conseguir una vacuna universal contra la gripe se basa en usar unas proteínas distintas para preparar la respuesta del sistema inmunológico. En vez de la hemaglutinina (H) y la neuraminidasa (N) de la superficie, se utilizan la nucleoproteína (NP) y la de matriz (M) del interior del virus, que son mucho más estables.

De momento, el ensayo se ha hecho a muy pequeña escala. La investigadora, Sarah Gilbert, contó con 22 voluntarios, a la mitad de los cuales les inyectó la vacuna. Luego, les inoculó el virus (en concreto, una variante del H3N2), y midió la respuesta (narices enrojecidas, toses, dolor de garganta y hasta la cantidad de moco expulsado). El resultado fue que entre las personas vacunadas estos síntomas fueron muy inferiores, luego estaban mejor protegidos.

El alcance del descubrimiento, si se confirma en ensayos mayores, es evidente: en teoría, no habría que fabricar una vacuna cada año. Lo que no se sabe es cada cuánto habría que ponérsela, porque, como señala José Blanquer, coordinador del Área de Enfermedades Infecciosas de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), eso no se dice en el artículo.

Además, así se evitarían sustos como el del año pasado, cuando hubo que fabricar a toda velocidad una inmunización nueva (se tardan aproximadamente cuatro meses) porque había aparecido un virus diferente que no era el que se esperaba. Esto sucede periódicamente (todavía está presente el H5N1 de la gripe aviar, que el año pasado causó 24 muertes en el mundo), y, en teoría, la inmunización podría servir para estas variantes, con lo que la población ya estaría protegida.

La idea es una más de las que se están ensayando para intentar evitar que haya que fabricar una vacuna contra la gripe cada año. En diciembre del año pasado, investigadores estadounidenses publicaron en Nature un prometedor ensayo en este sentido, pero más sencillo que este: lo que hicieron fue buscar la parte de las proteínas de la superficie del virus que son más estables, y fabricar anticuerpos para ellas.

Como en este otro caso, de momento esto no son más que proyectos. Eso no evitará que en los próximos años haya que vacunarse cada invierno de la gripe.

Un mecanismo distinto

"Es un ensayo prometedor". Ante noticias como esta, de una prueba hecha con muy pocos voluntarios y que se conoce a través de la prensa generalista y no de una revista especializada, cuesta que un experto como José Blanquer, coordinador del Área de Enfermedades Infecciosas de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), vaya más allá.

Una de las pegas que le pone es que la respuesta ante la vacuna no se ha hecho microbiológicamente, sino por los síntomas (toses, irritación de garganta, hasta mocos).

Pero el médico sí que señala una importante novedad de este prototipo de vacuna universal contra la gripe: que no estimula las mismas células del sistema inmunitario. "El mecanismo es distinto, y si se consigue reforzar la respuesta inmune será de mucha utilidad, sobre todo en las personas mayores, que tienen respuestas ante las vacunas más débiles".

Según explica Sarah Gilbert, autora del trabajo, con esta vacuna no se producen simples anticuerpos (moléculas encargadas de identificar un agente externo), sino que la respuesta llega al corazón del sistema inmunitario: los linfocitos T. Estos glóbulos son los encargados de destruir las células infectadas, y tienen mucha mayor memoria.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de febrero de 2011

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