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La reestructuración financiera

Las cajas creen que el crédito caerá por las nuevas normas

El BCE y la CECA piden más transparencia al sector

A las cajas de ahorros, o al menos a una parte de ellas, no les ha gustado el Plan de Reforzamiento del Sector Financiero, presentado el lunes pasado por el Gobierno, y que exigirá un alto nivel de capital para las entidades. Tras un primer análisis, el sector considera que pedir un mínimo de capital del 8% del total de los activos, que se convertirá en un 10% para las cajas que no tengan un banco cotizado, puede ser un incentivo para encarecer o restringir el crédito. Más de lo que ya está.

"Las entidades financieras pueden estar tentadas a no prestar dinero hasta que acabe la recapitalización de todo el sector", dijo ayer el presidente de la Kutxa de Guipúzcoa y San Sebastián, Xabier Iturbe, una de las entidades con mayor ratio de capital. En su opinión, si se conceden menos créditos, "el balance se hace más pequeño y mejora proporcionalmente el ratio de capital. El gran riesgo es cortar el crédito".

José María Méndez, secretario general de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), que también participó en las jornadas sobre la reestructuración de la banca, organizadas por Pwc y el IE Business School, incidió en la idea aunque de manera más sutil. Méndez dijo que el aluvión de nuevas normas que está recibiendo el sector "puede comprometer el crecimiento ya que drenará la liquidez para realizar préstamos".

Fuentes del sector consideran que el mecanismo establecido por el Ministerio de Economía premia congelar los préstamos. "Los activos que se tendrán en cuenta para calcular el capital en septiembre de 2011 serán los de diciembre de 2010. Si nos desprendemos de una cartera de créditos o amortizamos una parte, no disminuye la cifra de activos de riesgo. Sin embargo, si se incrementan los créditos y, por lo tanto, los riesgos, sí se tienen en cuenta (es decir, resta) para calcular el nuevo ratio de capital", explica el gestor de una entidad de ahorro. "Al menos eso es lo que nos han explicado por ahora, porque nos enteramos por los medios de las características de este plan", se queja resignado.

La mayor exigencia de core capital, que es el capital de máxima calidad capaz de absorber pérdidas, pone a las cajas y bancos españoles en desventaja frente al resto de europeos cuyo ratio es varios puntos más bajo. El miembro del comité ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE), José Manuel González-Páramo, descartó está inferioridad de condiciones y dijo que se les está pidiendo el nivel de capital que reclama los inversores.

"Las entidades no pueden estar por debajo del capital que piden los mercados si quieren dar créditos", sentenció. Páramo pidió a las entidades que reduzcan su dependencia del BCE "porque no es ni sostenible ni saludable. No puede ser una estrategia continuada de negocio". Además, comentó que una opción para hacer más eficaz el Fondo de Rescate Europeo es la compra de bonos soberanos y pidió más transparencia al sector financiero "porque es buena para todos".

Méndez también reconoció que las cajas deberían incrementar su transparencia con los inversores. El dirigente de la CECA explicó que el perfeccionamiento de las cajas se debe centrar en la mejora del buen gobierno corporativo, sobre todo la independencia y profesionalidad de sus gestores y en las nuevas posibilidades de capitalización, especialmente con la creación de bancos. Matías Rodríguez Inciarte, vicepresidente del Santander, comentó que la cifra de 20.000 millones de necesidad de capital para el sector "es asumible".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de enero de 2011