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El euskera de la discordia

Gobierno y oposición sitúan la política de normalización en el centro de la contienda partidista - El Consejo Asesor retoma hoy el timón tras su renovación

Después de muchos meses en el silencio, el euskera ha adquirido en las últimas semanas un protagonismo que no quería. Ha sido el paso del mutismo a la verborrea. La política del Gobierno a favor del impulso y la normalización de la lengua vasca, establecida demasiado tiempo en la reflexión, ha conseguido provocar un ataque de furia en los partidos de la oposición. La polémica se ha acentuado en las vísperas de la reunión que hoy mismo va a celebrar el renovado Consejo Asesor del Euskera.

La Viceconsejería de Política Lingüística reconoce que, tras la llegada de los socialistas al poder a mediados de 2009, necesitó un largo periodo de tiempo para "tomar tierra", y admite que el lento aterrizaje pudo interpretarse de puertas afuera como "una ralentización del proceso", sostiene su responsable, Lurdes Auzmendi. Un tiempo muerto que los nacionalistas aprovecharon para avivar sus críticas: "No sabemos si la política lingüística del Gobierno de Patxi López responde a la inoperancia, a la torpeza, a la holgazanería, al odio hacia el euskera o es una mezcolanza de todas ellas", denuncia el PNV.

La gestión ha pasado de tener una gran proyección a ser casi invisible

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La aparente inactividad del Ejecutivo se vio salpicada por las desavenencias internas surgidas cuando el titular de Política Lingüística, el ex edil donostiarra Ramón Etxezarreta, al poco tiempo de tomar posesión, abandonó el barco por sentirse "incómodo" con el rumbo que estaba tomando. Unos días antes también se dio de baja el director de Coordinación, Igor Calzada.

Al actual equipo tampoco le favoreció el intenso ritmo que habían imprimido Patxi Baztarrika y sus colaboradores a la política del euskera durante la anterior legislatura. Sus constantes apariciones públicas para difundir los avances en esta materia se vieron, de repente, invisibles al ceder el testigo a los socialistas. "Dedicamos una parte importante del tiempo a entrevistarnos con los agentes más diversos de la lengua y la cultura vasca. Fue un trabajo que nos sirvió para tener una fotografía clara de la situación y para entablar lazos con todo ese mundo. Pero, al mismo tiempo, fuimos respondiendo a las responsabilidades de gestión que venían dados por los presupuestos aprobados en 2009", se defiende Auzmendi.

Entre las principales medidas adoptadas por el Departamento de Cultura, destacan la puesta en marcha del Instituto Etxepare, el convenio firmado con la Oficina Pública de la Lengua Vasca del País Vasco francés, el mantenimiento de las subvenciones a la promoción y fomento del euskera por un montante total de 12,7 millones de euros, o la homologación de los títulos de euskera de todas las escuelas oficiales de idiomas. También tiene en marcha la eliminación de las multas a los comercios previstas en el decreto de derechos lingüísticos de los consumidores y usuarios que elaboró el anterior Ejecutivo y una nueva normativa que eximirá de acreditar el conocimiento de euskera en las oposiciones públicas a los jóvenes que completen en este idioma sus estudios hasta la universidad.

El PNV considera que la actuación es "confusa y desacertada", y se plasma en el "retroceso" que suponen medidas como la reducción de la financiación de los euskaltegis públicos y privados y el recorte de las ayudas a las ikastolas vascofrancesas.

El euskera se ha convertido en un arma arrojadiza entre gobierno y oposición, enfrascados a veces en discusiones de patio de colegio. No es casual que uno de los momentos más tensos de esta discusión llegara el Día Internacional del Euskera, el pasado 3 de diciembre. José Luis Bilbao y Blanca Urgell se intercambiaron duros reproches, eso sí, ambos en castellano.

'Fichar' a Juaristi es "un signo de normalidad"

El Consejo Asesor del Euskera, el grupo de 40 notables que tiene la encomienda de analizar el proceso de normalización de la lengua vasca y proponer a las instituciones públicas medidas efectivas para su promoción, se reúne hoy en el Palacio de Artaza, en Leioa. Es la segunda vez que lo hace este año y la primera desde que en diciembre pasado el Departamento de Cultura aprobó la renovación parcial de los miembros del plenario. La cita viene precedida de una honda polémica. La incorporación del intelectual Jon Juaristi al consejo, adelantada por EL PAÍS, ha irritado a los nacionalistas. "Es como encargar a un lobo la custodia de un gallinero", ha dicho el parlamentario de EA, Juanjo Agirrezabalaga, para exigir su "cese inmediato. "Si muchos de los que están levantando la voz contra Juaristi tuvieran la mitad de su currículum y conocimiento del euskera, nos iría mucho mejor a todos", responden fuentes del Ejecutivo.

Para Lurdes Auzmendi, responsable de Política Lingüística, el fichaje del escritor bilbaíno, con una extensa y prestigiada carrera literaria y docente, es "un signo de normalidad", puesto que el consejo "tiene que ser plural, como la sociedad vasca".

El parlamentario de Aralar Mikel Basabe se pregunta "qué va a aportar" Juaristi al fomento del euskera. Y responde: "Poco, muy poco". Entre la abundante producción literaria de Juaristi figuran las traducciones al castellano de la obra poética de Mario Aresti y de varias novelas de Mario Onaindía, y al euskera de la obra de Eliot y Von Kleist. En 1997 recibió el Premio Espasa de ensayo por El bucle melancólico, un estudio sobre el nacionalismo vasco desde el XIX. Para exigir la revocación de su nombramiento, Agirrezabala manifestó que Juaristi "se ha significado públicamente, en escritos y entrevistas, por su radical desprecio al euskara".

La consejera de Cultura, Blanca Urgell, admitió que el escritor "se ha manifestado a veces de maneras un poco abruptas" sobre el euskera, pero le defendió porque "como intelectual de primera línea y euskaldún está perfectamente capacitado para hacer aportaciones" al consejo. "Quienes han pedido su dimisión se descalifican a sí mismos", señalan desde el Ejecutivo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de enero de 2011

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