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OCIO | CiberP@ís

El regreso de 'La Pulga'

Paco Suárez, autor del primer videojuego español, adapta a PC, Mac y Linux el éxito de los ochenta - Se descargan tres niveles gratis; el resto, por 7,77 euros

"El alienígena saltarín consiguió escapar del planeta Cebolla7 y ha vuelto para continuar su odisea". La Pulga regresa y con ella su creador, Paco Suárez, al frente del nuevo estudio Mandanga.

El considerado primer videojuego español fue desarrollado en un ordenador Sinclair ZX81 y después adaptado al ZX Spectrum, uno de los equipos domésticos más populares de los años ochenta y con el que muchos se aficionaron a la informática y al entretenimiento interactivo, que hoy ya supera a la música, el cine y el vídeo juntos por volumen de ingresos.

"Esta vez el alienígena ha caído en un lugar mucho más grande y peligroso. ¡Nada más y nada menos que el planeta Tierra! Aquí no se trata de salir de una cuevecilla de nada, aquí se tratra de recorrer innumerables parajes plagados de enemigos, y algún que otro amigo".

La primera versión fue creada en un ordenador Sinclair ZX81

Este juego de habilidad se maneja con dos únicos botones

La nueva edición del juego, QQ#2 The Flea, está disponible para ordenadores Windows, Mac y algunas distribuciones del sistema operativo libre Linux. La descarga es gratuita y permite jugar tres niveles diferentes. Para disfrutar de la versión completa, el jugador debe desembolsar 7,77 euros. En breve también llegará a los teléfonos iPhone, Android y Nokia. "The Flea para el móvil será un poco diferente, con muchos niveles, pero más sencillos", explica Suárez. La Pulga trabajando para la empresa Indescomp, semilla de Amstrad España. "Hice la programación y el grafismo, por entonces un juego se hacía como máximo entre tres".

También llamado Boogaboo, era un juego simple, acorde a los ordenadores de la época de 8 bits, cuando hoy son de megas. El jugador se entretenía tratando de sacar al pobre bicho de patas largas y color amarillo del agujero en el que había caído.

Adictivo, como todo buen videojuego, fue un éxito de ventas en España y, sobre todo, Gran Bretaña en 1982. "La gente decía que por su culpa suspendían o llegaban tarde al trabajo porque no podían despegarse de la pantalla. Vamos, que no podían dejar de jugar", recuerda.

Poco después, el equipo de juegos de Indescomp -Pedro Ruiz, José Ramón Fernández, Paco Menéndez y el propio Suárez, entre otros- fundó Opera Soft dando inicio a la llamada edad de oro del software español. "Muchos creían que estábamos locos, pero era sumamente divertido porque estabamos abriendo camino. Esa sensación de ser pioneros era fantástica".

De Opera Soft salieron éxitos como Livingstone, supongo; La Abadía del crimen (basado en la novela de Umberto Eco El nombre de la Rosa) o Goody, un ladrón que vive mil peripecias para robar el Banco de España. "Recuerdo el día en que Gonzo Suárez [director de la posterior saga de estrategia Commandos] se plantó en la oficina asegurando que había pirateado uno de nuestros juegos. Pensé: '¡Qué morro tiene este tío!', pero le salió bien, porque poco después empezó a trabajar con nosotros. Goody fue su primer juego".

Suárez, el de La Pulga, dejó Opera Soft antes de la debacle de finales de los ochenta, cuando cerraron la mayoría de empresas. "El mercado español era todavía pequeño, costaba competir con las grandes compañías extranjeras y los inversores no creían en nuestras posibilidades". Ahora, después de 25 años trabajando como programador, consultor informático y creando también sistemas de control de aviones o simuladores de vuelo, Paco Suárez ha decidido volver a lo que más le divierte: "los videojuegos". Primero tomó el pulso al sector en Revistronic, "desgraciadamente desaparecida con la crisis", y desde el pasado agosto al frente de su propio estudio, al que define como "un garaje de creación cibernética de estilo retromoderno".

Mandanga es el fruto de sus ahorros y de tres socios más. "Ninguno se dedicaba al sector, pero les apetecía conocer el mundo audiovisual" con el que pretenden conquistar de nuevo al público con juegos pequeños y casuales, "de esos para entretenerse un rato", que no requieren detrás una gran inversión ni infraestructura empresarial.

"El sector se ha puesto muy interesante porque hay de todo, desde la multinacional para las grandes producciones a los pequeños estudios que hacen cosas realmente buenas, pequeñas joyas como World of Goo, el mejor juego en mucho tiempo".

The Flea, primer lanzamiento de Mandanga, no ha cambiado la esencia de La Pulga, aunque en su creación han intervenido más personas: tres a tiempo completo y otras cinco a tiempo parcial durante seis meses. El juego se maneja con dos únicos botones y, "según los pulses más o menos, controlas la fuerza del salto".

Simplicidad total para un juego de habilidad al estilo de los cabreados y populares Angry Birds.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de enero de 2011