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Rubalcaba pide a los empresarios que avalen la seriedad económica de España

El vicepresidente recalca a la élite patronal la apuesta por las reformas

La crisis y las medidas del Gobierno para combatirla y recuperar la confianza de los mercados ocuparon ayer en su mayor parte el almuerzo que el vicepresidente primero y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, celebró con el Círculo de Empresarios Vascos. En su única referencia al almuerzo, cuya condición de privado recordó para no detallar su contenido, Rubalcaba señalo después que encontró a los asistentes "preocupados, como el Gobierno, pero dispuestos a dar la batalla a la crisis. Compartimos grandes objetivos, aunque haya políticas que uno no pueda suscribir al cien por cien".

Rubalcaba destacó el papel que juegan algunos de los presentes en la cita, entre ellos responables de las principales empresas vascas, en la economía española e incluso la relevancia de algunos a nivel internacional.

El ministro y el Círculo coinciden en la necesidad de exigencia a ETA

Entre los 45 asistentes, abundaron las preguntas y reclamación de precisiones sobre las medidas del Gobierno central para la reforma laboral o la futura de las pensiones. La cita resultó cordial, sincera e interesante, en palabras tanto de algunos de los asistentes, como del propio vicepresidente, quien la abrió con una corta introducción tras la que intervinieron la mayoría de los presentes.

Rubalcaba quiso afianzar en los empresarios la idea de firmeza en la puesta en marcha de las medidas adoptadas, para las que reclamó "ayuda" y "comprensión", ya que no todas se realizarán "con la intensidad que requieren los empresarios", según un portavoz de la asociación empresarial. Eso sí, dejó claro que no va a haber marcha atrás en su adopción, pese al desgaste que pueda suponer.

El Ejecutivo de Zapatero hará lo que tiene que hacer, fue su mensaje, para cumplir con las exigencias europeas. Ahí es donde les pidió una contrapartida, según las fuentes consultadas por EL PAÍS: que transmitan la imagen de que España cumple sus compromisos y de que la deuda no es del Gobierno, sino del conjunto de la sociedad. Por ello, les pidió que se hagan avalistas de la voluntad plena de llevar hasta el final reformas como la laboral o la de las pensiones, que ni siquiera ligó a la crisis, sino a la evolución demográfica. El Gobierno quiere negociar esta última, sostuvo, pero lo que no es disctutible es que la hará, para garantizar el sistema en las décadas próximas.

Entre los empresarios presentes no hubo tampoco petición específica de medidas añadidas, ni en lo laboral ni en el terreno fiscal, aunque sí coincidencia en la necesidad de las que se están adoptando y en una adecuación fiscal a Europa. Dos de los presentes preguntaron sobre el blindaje del Concierto y la situación de Iberdrola y la enmienda Florentino, en las que el ministro no quiso entrar.

Otro asistente pidió explicaciones sobre la inexistencia de un pacto de Estado entre el PSOE y el PP ante la gravedad de la situación económica. Rubalcaba volcó sobre los populares la negativa a negociar y citó sus enmiendas a la reforma laboral.

Su condición de ministro del Interior quedó más difusa ante el menor interés que suscitó todo lo relacionado con el terrorismo en comparación con la crisis. Se trató de manera somera, ante el acuerdo general en que lo correcto es mantener la política actual y el nivel de exigencia, pese a que Rubalcaba transmitió que la situación no es idéntica a la que había con anterioridad a la evolución de la izquierda abertzale.

Ni siquiera se suscitaron preguntas sobre la seguridad de personas o empresas o sobre la extorsión, aunque el ministro sí citó la desaparición total de esta como uno de los elementos que se tendrán en cuenta para valorar la verdadera voluntad de ETA. La conclusión fue la transmisión de un total apoyo mutuo. El Círculo incidió en la necesidad de que, en materia antiterrorista, se produzca un consenso entre Gobierno y oposición, tanto en Euskadi como en el conjunto de España, "con respeto a la memoria de las víctimas y conforme al ordenamiento jurídico".

Ante 45 asistentes

Un total de 45 personas, entre ellos los más relevantes socios del Círculo de Empresarios Vascos, participaron en el almuerzo con el vicepresidente. El Círculo es una asociación de carácter privado que reúne a emopresarios y directivos de las principales compañías de la comunidad autónoma enfocada a la generación de ideas y reflexiones para superar, con un horizonte de largo plazo, los desafíos que se le presentan a la economía vasca.

La cita de ayer con Pérez Rubalcaba reunió a buena parte de lo más granado de la empresa de Euskadi. Entre otros, asistieron los presidentes de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán; Petronor, Josu Jon Imaz; el grupo Mondragón, José María Aldecoa; Ibermática, José Luis Larrea; Tubacex, Álvaro Videgain; el director general de Euskaltel, Alberto García Erauzkin, o el consejero delegado de Tamoin, Antonio Barrenechea.

Varios de los empresarios que se reunieron ayer con Rubalcaba y el consejero de Interior, Rodolfo Ares, forman también parte del consejo asesor del lehendakari, Patxi López, un órgano que se reunió por última vez en noviembre, cuando apostó por reducir el peso del sector público.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 29 de diciembre de 2010

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