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Análisis:

Sin CNN+

En días de rendida fe a la lotería, el azar ha juntado dos celebraciones bien distintas en torno al canal de noticias CNN. Por un lado, la semana pasada, el veterano entrevistador Larry King cedía su asiento a Piers Morgan tras 25 años en la misma antena. Colgó sus tirantes rojos con la complicidad de presidentes y ex presidentes, figuras del entretenimiento, los negocios, el deporte. La historia de este hombre y CNN es una historia de fidelidades. Con el mérito añadido que tiene la fidelidad en un medio que premia la novedad y en un hombre que acumula ocho matrimonios.

La celebración es opuesta en el cierre de CNN+ España, que será consumado el día de fin de año. Ayer se despidió Gabilondo, y en los próximos días iremos renunciando a la fidelidad de espectadores con el debate de José María Calleja, las entrevistas de Antonio San José o los rostros de Marta Reyero y Silvia Intxaurrondo. Más terrible es la experiencia de un montón de trabajadores, que cambian de amo y destino, en una tarea tan delicada como la informativa. En el espectador queda un agujero de orfandad, con la tremenda conciencia del cambio de paradigma que padecemos. Si la crisis sirve para empobrecer nuestra capacidad de estar informados, para fomentar líneas de filiación fanatizadas, entonces sabremos que la derrota se ha consumado. Nos estamos jugando el futuro de la democracia, sistema que carece de sentido sin medios ágiles, impertinentes, fuertes, plurales, interesados también en contar la realidad y no solo en inventar una realidad de uso publicitario. Para fabricarnos una independencia es imprescindible contrastar informaciones, opiniones, poner la mirada sobre las cosas que importan y no sobre esa eterna discoteca confusa que a veces parece la tele.

En la despedida de Larry King, la sorpresa musical la puso Tony Bennet, esa voz de otro tiempo ya ronco y roto, pero siempre cargado de emoción. Le cantó al jubilado The best is yet to come, como si lo bueno aún estuviera por venir. Me temo que para la despedida de nuestra CNN+ sería más acorde elegir otro clásico de Bennet, El bulevar de los sueños rotos. Y desde mañana a frecuentar otros rincones de información, debate, entrevista sosegada. La melancolía no paga las deudas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de diciembre de 2010