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Un arzobispo contra la 'tele'

Juan José Asenjo repite una pastoral de 2008 en la que insta a "apagar" la televisión para no caer en mensajes paganos

Si algo te queda redondo a la primera, ¿para qué darle más vueltas y empeorarlo? Algo así ha debido de pensar el arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, quien ayer difundió una carta pastoral en la que insta a los fieles a "apagar el televisor o no encenderlo" para que no les "arrollen los criterios paganos e, incluso, anticristianos, que en ocasiones los medios nos brindan". El mensaje anticatódico de Asenjo no es nuevo. Estas mismas ideas las difundió a través de otra carta pastoral el 25 de noviembre de 2008, también con motivo de la llegada del "advenimiento".

Ni son nuevas las ideas ni los 4.897 caracteres con espacios de la misiva del prelado. La carta pastoral de 2010 es calcada -coma arriba, coma abajo- a la que envió en 2008, cuando Asenjo era todavía obispo de Córdoba.

En aquel mensaje de hace dos años y seis días -al igual que la fechada ayer- Asenjo sostenía que los cristianos tienen que estar vigilantes para "distinguir los valores auténticos de los aparentes". En su opinión -que no ha variado en su salto de la diócesis de Córdoba a la archidiócesis de Sevilla- los medios, "en muchos casos, difunden modos de pensar y de actuar que nada tienen que ver con los auténticos valores humanos y cristianos". También "en demasiadas ocasiones canonizan formas de comportamiento ajenas al espíritu cristiano".

Por ello, los católicos deben tener "una independencia de criterio ante los mensajes contrarios al Evangelio con que, de forma directa o indirecta", les "agreden los medios de comunicación", algo que ocurría en 2008 y también ocurre en 2010, según el arzobispo Asenjo. Y esa actitud crítica deberá llevar "en muchas ocasiones" al católico a "apagar el televisor o no encenderlo".

Las dos cartas pastorales solo difieren en las parábolas que cita Asenjo al principio. En las de 2008 eran las de "las vírgenes prudentes y los criados vigilantes". El arzobispo prefiere citar en 2010 "la evocación de Noé y el diluvio".

Desde su paso por Córdoba, donde la Iglesia católica tenía bastante presencia en los medios gracias al control que ejercía en la extinta Cajasur, Asenjo se valía de este tipo de cartas pastorales para difundir sus ideas. En marzo de 2005, el entonces obispo cordobés pidió a través de una de estas misivas que las cofradías y hermandades de la ciudad huyeran "de los gastos inmoderados" y dedicaran más dinero a "obras sociales y caritativas". Asenjo no fijó una cantidad, aunque dijo que no "debería ser inferior al 10% de los presupuestos, aunque los cultos sean menos solemnes o los palios de los pasos sean menos ricos y vistosos".

El obispo también se ocupaba en sus cartas de asuntos algo más prosaicos. Como en otra enviada en noviembre de 2005 en la que cargaba contra el proyecto de Ley Orgánica de Educación, que, en su opinión, recortaba "la libertad de enseñanza garantizada por la Constitución". Esta carta pastoral se difundió solo unos días antes de la manifestación contra la norma que se celebró en Madrid con el apoyo del Partido Popular.

Asenjo también se valió de este método en abril de 2008 para censurar a aquellos ciudadanos que defraudan a Hacienda. "El comportamiento censurable de algunos no justifica la inhibición, la mentira o la ocultación, como tampoco lo justifica el posible desacuerdo con el destino que las Administraciones dan a parte de las cantidades que recaudan". Según dijo el entonces obispo cordobés, para manifestar la "disconformidad" hay "otros caminos, fundamentalmente, el voto en las distintas elecciones".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de diciembre de 2010