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186 alertas graves en 2009 por mercurio en el pescado

Mercurio en el pescado, materiales tóxicos en tazas y platos, microbacterias en los frutos secos. La Agencia de Seguridad Alimentaria (Aesan) registró el año pasado 186 alertas graves (frente a unas 200 de 2008), aquellas que requieren una actuación inmediata de las autoridades para localizar el producto porque puede suponer riesgo importante para el consumidor. Las alertas más abundantes se produjeron por productos de origen animal, la mayoría debidas a riesgo químico; casi todas por pescados como el marrajo, pez espada, tintorera o tiburón que contenían mercurio, un metal pesado que puede ser muy tóxico.

El 4% de las alertas y un 6% de las notificaciones del año pasado se produjeron por materiales destinados al contacto con alimentos. "Platos, vasos, fiambreras, menaje de cocina de producción fundamentalmente china que puede contener materiales tóxicos como plomo o níquel que pueden contaminar los alimentos", explica Carmen Garrido, jefa de comunicación de Riesgos Alimentarios de la agencia.

Este tipo de alertas ha aumentado tanto los últimos años que la Unión Europea se está planteando regular de forma específica la importación desde China de estos productos, que se venden fundamentalmente en las tiendas de multiprecios (los tradicionales Todo a cien).

Riesgos químicos

Aumentan también las alertas por riesgos químicos (unas 91 en 2009), no tanto porque se haya incrementado la presencia de materiales externos al alimento, sino por el perfeccionamiento de los laboratorios que realizan los análisis a los productos, según explicó Juan Julián García Gómez, vocal de la Aesan. Además del pescado contaminado con mercurio fueron importantes las alertas motivadas por frutos secos contaminados con aflatoxinas, una microsustancia provocada por un hongo que puede llegar a ser cancerígena. El año pasado se alertó de varios lotes de pistachos procedentes de Turquía y de almendras llegadas desde Estados Unidos.

También son importantes las notificaciones o informaciones -figuras que no implican la actuación inmediata de las autoridades para inmovilizar el producto- provocadas por fallos en el etiquetaje. "Alimentos que contienen algún ingrediente que no está especificado", explica Elena García, jefa de Coordinación de Alertas Alimentarias y Programación del Control Oficial. En este campo, la mayoría de las llamadas de atención proceden de Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de noviembre de 2010