Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:FÚTBOL | 12ª jornada de Liga

Números de leyenda

Cristiano es el primer madridista en meter 50 tantos en 53 partidos

No son solo los goles. Son más goles que nadie, más goles que nunca, más goles en menos tiempo. Cualquier ocasión de disparo, cualquier falta, cualquier penalti, exaltan el furor de Cristiano Ronaldo en su obsesión por romper barreras y acreditarse como el mayor goleador de la historia del Madrid. El sábado, ante el Athletic , logró un triplete de consecuencias estadísticas importantes. Hizo su gol 50 con la camiseta blanca, el tercero de la noche, de penalti. Ahora es el jugador que menos partidos ha necesitado en la historia del Madrid para alcanzar los 50 goles: solo 53.

En los cuadros estadísticos Cristiano ha superado a todos los goleadores históricos de Chamartín. Nadie consiguió sus primeros 50 tantos en menos de 53 partidos. Pahiño precisó 62. Di Stéfano, 55. Puskas, 56. Ronaldo, 75. Hugo Sánchez, 70. Raúl, 115.

Di Stéfano y Puskas no tiraban los penaltis, tarea que recaía en Gento

El portugués es el jugador con menos deberes defensivos en el equipo de Mourinho

Sobre el papel, los números parecen explicarlo todo. La realidad resulta más compleja. Enrique Pérez, Pachín, veterano del equipo de Di Stéfano, observa un detalle decisivo: "A Di Stéfano no le gustaba tirar los penaltis porque consideraba que era demasiado fácil y Pancho [Puskas] no era el especialista. El que los tiraba era Gento. Desde que subió al primer equipo hasta que se retiró, él fue el encargado de tirar los penaltis. Puskas lo hizo de vez en cuando, cuando no estaba Gento o cuando, de pronto, un día le daba por tirarlo".

Antiguamente, las estrellas no se desvivían por patear penaltis. Tampoco se medían a los gigantes del pasado porque ellos eran los pioneros. Las estadísticas eran rudimentarias y los entrenadores no mandaban ni la mitad de lo que mandan ahora. En el Madrid de Di Stéfano eran los jugadores quienes elegían al tirador. Ahora el que decide todo es Mourinho. Y Mourinho se sobresaltó el sábado cuando vio que Sergio Ramos le quitaba la pelota a Cristiano y ejecutaba él la pena que supuso el 3-1. Porque en este Madrid el entrenador ha decidido respaldar a Cristiano en todo lo referente a conseguir batir récords. Para eso tiene que tirar hasta el último penalti. De lo contrario, no habría superado a Puskas o Di Stéfano.

Cristiano ha metido ocho de sus 50 goles de penalti. Casi el 20%. Cuatro la temporada pasada y cuatro esta. Siempre en la Liga. Llevaría 10 goles de penalti y sumaría un total de 52 de no haberse interpuesto Xabi Alonso el curso pasado y Sergio Ramos el sábado para pedirle, por favor, que les concediera un tiro. Cristiano accedió. En ambos casos, tras mostrarse estupefacto y un poco incómodo. La última vez, sin el amparo de Mourinho, que estaba sancionado en la grada y no podía pegar voces desde la banda para restituir los derechos de su protegido.

El Madrid tiene tres capitanes españoles y uno extranjero, Cristiano, que ocupa un cuarto lugar nominal, pero ostenta más poder en la práctica. Desde el punto de vista económico, es el jugador más rentable de la plantilla. Es el único que supera el millón de seguidores en la red social Twitter y para los estrategas del márketing su impacto social, como creador de tendencias, resulta tan excepcional como su ambición desbordante. En el plano deportivo, para su entrenador, Cristiano es la referencia ofensiva imprescindible. Es el jugador más liberado por Mourinho. El que menos cargas tácticas tiene. El que puede permitirse desgastarse menos para defender y dedicarse casi en exclusiva al gol. Al récord.

A sus 25 años Cristiano tiene el currículo de una vieja gloria, pero no ha podido meterle ni uno de sus 50 goles al Barcelona. El club catalán, con Messi a la cabeza, forma parte fundamental de su lista de preocupaciones. No consiguió contener su impulso competitivo cuando alguien le preguntó el sábado por la goleada del Barça en Almería. "¡A ver si nos meten ocho a nosotros!", exclamó.

Superado el hito de los 50 goles, Cristiano busca nuevos horizontes en el Camp Nou .

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de noviembre de 2010