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Reportaje:ELECCIONES CATALANAS | La manipulación de los datos

La Generalitat hincha los 'ni-ni'

En Cataluña hay 40.155 jóvenes sin formación que ni estudian ni trabajan, no 154.000 como dijo la consejera

Una de las últimas medidas estrella de la Generalitat catalana en materia de empleo es el plan Suma't. Se trata de un programa para jóvenes que ni trabajan ni estudian (ni estudiaron, porque no cuentan con el graduado escolar), que incluye un curso de formación y unas prácticas remuneradas. El objetivo, según defendió la consejera de Trabajo, Mar Serna, es atajar el preocupante número de jóvenes inactivos y sin formación (bautizados coloquialmente como ni-ni). La Generalitat los cifró en 154.000, pero ayer Comisiones Obreras rebajó el número a 40.155 atendiendo a la última Encuesta de Población Activa (EPA).

"¿Por qué la Generalitat ha exagerado la cifra? De manera partidista. La engordan para que el plan de ayudas parezca más llamativo", opinó ayer la secretaria de Socioeconomía del sindicato, Cristina Faciaben. El programa, que cuesta 20 millones de euros a las arcas públicas, ha encendido a la oposición, que lo considera un plan para "comprar votos".

Según la EPA, en Cataluña hay 155.673 jóvenes de entre 16 y 25 años en paro. Pero 33.820 cursan estudios reglados; otros 14.907, estudios no reglados; y de los 115.518 restantes, solo 40.155 no tienen acabada la educación primaria y cumplen por tanto los requisitos del nuevo programa.

Fenómeno ni-ni aparte, el candidato de los socialistas catalanes, José Montilla, ha decidido no amilanarse ante Convergència i Unió por más que todas las encuestas vaticinen una victoria nacionalista. Ayer, en un mitin en Santa Coloma de Gramenet, se atrevió a decir que su contrincante, Artur Mas, le tiene miedo. "Mas comienza a desinflarse y nosotros vamos a más. Comienza a perder los nervios y está faltón, este fin de semana ha tenido que sacar a Duran Lleida, que es un hombre serio", dijo el presidente catalán, sin perder de vista que las últimas encuestas publicadas apuntan una ligerísima recuperación del voto socialista.

Lo que no hizo Montilla fue referencia alguna al caso Pretoria, una trama de corrupción que afecta al municipio y llevó a su ex alcalde, Bartomeu Muñoz, a la cárcel. El líder socialista buscó por el contrario la complicidad del público y aseguró que Convergència les tenía "abandonados". La alcaldesa, Núria Parlón, tampoco mencionó el caso, aunque sí agradeció a Montilla su apoyo "en los momentos difíciles".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de noviembre de 2010