Urbanitas rurales
Lo mejor del grupo de los hermanos Followill es su peculiar sonido. Una batería ralentizada, el bajista pensando en otra cosa, el guitarrista sonando como si estuviera en otra habitación y la rasposa voz de Caleb uniéndolo todo. Porque cuando se atienen a los cánones parecen Journey. La pena es que ese rock para adultos es lo que vende. Así sonaba Sex on fire, de su disco anterior, y ha sido su mayor éxito. Afortunadamente, vuelven a la fórmula anterior. Aunque el bajo gana prestancia y se permiten jugar hasta con el dub, los grandes momentos son cuando retoman sus orígenes y hacen temazos de folk sureño como Back down south. Alguien los llamó los Lynyrd Strokes y acertó.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Archivado En
Últimas noticias
Lo más visto
- La Audiencia Nacional avala la decisión de Robles de retirar el nombre de Franco a una bandera de la Legión
- Rusia amenaza con romper las negociaciones tras acusar a Ucrania de atacar una residencia de Putin
- Estados Unidos usó drones de la CIA para golpear un puerto de Venezuela ligado al narcotráfico
- Robles exige a Feijóo que pida disculpas por decir que el Ejército no acudió en ayuda de las víctimas de la dana
- Jorge García-Dihinx, Natalia Román y Eneko Arrastua, los fallecidos por un alud en Panticosa




























































