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Las dudas sobre la recuperación

Parón económico en el tercer trimestre

El Banco de España cree "transitorio" el estancamiento y pronostica que el PIB remontará a finales de año, aunque de forma insuficiente para generar empleo

Verano estaba señalado en el calendario de la economía española. En el arranque de julio confluyeron el fin de las subvenciones a la compra de vehículos y la subida del IVA, dos medidas que anunciaban el agotamiento de la frágil recuperación del consumo privado. El repunte del gasto familiar permitió a España salir de la recesión en el primer trimestre -la última gran economía en hacerlo-, y también sostuvo un leve crecimiento entre abril y junio.

Pero la inmensa mayoría de analistas y organismos internacionales, con la Comisión Europea a la cabeza, dieron por hecho que el parón del consumo y la puesta en marcha del drástico plan de ajuste público aprobado en mayo llevarían a la recaída.

La tasa interanual del PIB sube el 0,2%, el primer aumento en casi dos años

España esquiva la recaída pese al IVA, el fin de la ayuda a los coches y el ajuste

Ahora, la primera estimación del PIB, realizada por el Banco de España, certifica el esperado retroceso del consumo. Pero también que la economía pasa el trago sin volver a los números rojos. Además, el PIB creció respecto al mismo periodo del año anterior un 0,2%. La primera subida en siete trimestres.

"Lo importante es comprobar que las previsiones del Gobierno se siguen cumpliendo, que se puede confiar en que mantendrá las reformas anunciadas y su compromiso con la austeridad", alegó ayer el portavoz y vicepresidente del Gobierno, Alfredo Pérez Ru-balcaba, tras conocer el dato. No solo era una reivindicación de las estimaciones del Ministerio de Economía, que mantuvo contra viento y marea que este año no habría recaída.

El mensaje tenía más destinatarios: el FMI, que en la víspera había puesto en duda que España logre reducir el déficit al 6% del PIB el próximo año; y, una vez más, el mercado de deuda pública, que vuelve a castigar con dureza los títulos del Tesoro, que pagan el contagio de las dudas sobre la viabilidad de la banca irlandesa. Un riesgo de contagio que el propio Banco de España se precipita a dar por superado en su Boletín económico.

En el lado de las buenas noticias, España no solo esquiva el riesgo de recaída, sino que afronta un estancamiento "transitorio", según el Banco de España. Un parón que dará paso a una lenta y "suave recuperación" insuficiente para generar empleo. El supervisor considera que para reducir el paro es "imprescindible" una mejora continuada de la demanda exterior y del sector privado, "asentada en la mejora de las expectativas que un abanico ambicioso de reformas estructurales debería propiciar".

Los analistas privados ya habían arrimado la sardina al ascua de las previsiones del Gobierno, sobre todo tras la publicación de la EPA del tercer trimestre, que reflejó el primer recorte de la tasa de paro en tres años. Esta semana, el BBVA apostó por un incremento del 0,1% del PIB, mientras que el Instituto Flores de Lemus afinó la predicción hasta anticipar una tasa trimestral nula.

El organismo que dirige Miguel Ángel Fernández Ordóñez corrobora que el consumo y la inversión en bienes de equipo retroceden respecto al trimestre anterior, una quiebra en los leves incrementos de la primera mitad del año. Del lado de la oferta, la industria y la construcción siguen en punto muerto. ¿Cómo se ha esquivado entonces la recaída? El Banco de España señala al sector exterior: "Las exportaciones vuelven a crecer con fuerza", un repunte que contrasta con el descenso de las importaciones.

"Más que de recuperación habría que hablar de estabilización", señala María Jesús Fernández, analista de Funcas, que reconoce su sorpresa con el dato del PIB, ya que esperaba una caída. "La mayoría de indicadores, como el de producción industrial o el de ventas de grandes empresas han caído", añade. "La demanda privada se ha comportado mejor de lo esperado y las tensiones de liquidez en el sector financiero remiten", señala el BBVA. Por su parte, el Instituto Flores de Lemus destaca la "inercia del gasto público". Sobre el efecto del drástico plan de ajuste, el Banco de España apunta que "el impacto comienza a reflejarse", aunque aún lo considera "incipiente".

El acierto del pronóstico oficial no oculta, sin embargo, la realidad que muestran los datos. La economía española no recayó, pero se estancó, un comportamiento bien distinto del resto de países avanzados: entre julio y septiembre, Reino Unido creció un 0,8% y EE UU, un 0,5%. Y los analistas discrepan sobre si el Gobierno acertará también con el vaticinio para 2011 (un crecimiento anual del 1,3%), pero no tienen dudas de que, en todo caso, no bastará para bajar la tasa de paro del 20%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de noviembre de 2010