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Reportaje:talentos

Los últimos en vivir del cuento

Páginas de Espuma reúne en 'Pequeñas resistencias 5' los textos de 40 escritores nacidos después de 1961

El cuento ha ganado espacio entre editores y lectores a base de argumentos ingeniosos y calidad narrativa. Un buen ejemplo: la historia de un desdichado que se dedica a responder los spam para aliviar los agujeros dejados por una soledad mal llevada. Este y otro puñado de relatos, firmados por 40 escritores nacidos después de 1961, se incluyen en Pequeñas Resistencias 5, Antología del nuevo cuento español, presentada ayer bajo la mirada escrutadora de una veintena de autores en el salón Borges de la Casa de América de Madrid.

Los escritores de esta edición, entre los que se encuentran Mercedes Cebrián, Elvira Navarro, Espido Freire, Berta Marsé o Ricardo Menéndez Salmón, no pertenecen a una misma generación ni tampoco pueden ser encasillados dentro de una corriente estética. Se trata, simplemente, de autores de distintas edades que han publicado al menos un libro de cuentos desde 2001.

El libro sirve como una "cartografía" del nuevo relato corto en español

El encargado de la presente edición fue el argentino Andrés Neuman, quien explicó que la selección se ha basado en la diversidad estética y en las propuestas de calidad. "En esta sociedad de la hiperabundancia", dijo, "un libro de estas características sirve para ofrecer una síntesis al lector".

Estados Unidos y América Latina tienen una tradición cuentística más arraigada que la de España. Páginas de Espuma asumió hace diez años el desafío de llenar esa "fisura de manera casi quirúrgica". Para "celebrar" esos diez años dedicados a "vivir del cuento", también se editó un libro con retratos del argentino Daniel Mordzinski -o "fotinski" como le llamó Andrés Neuman-.

El primer tomo de Pequeñas resistencias salió en 2002, dedicado al nuevo cuento español. El segundo reunió textos de autores centroamericanos; un tercero se dedicó a la nueva literatura suramericana, y el cuarto recopiló textos de Norteamérica, México y el Caribe. "Es una herramienta muy útil porque sirve para entender por qué caminos va el cuento en nuestro idioma y por dónde puede ir en el futuro. Como brújula funciona muy bien; es una antología que corrobora el buen momento que vive el cuento en español", indicó el escritor Eloy Tizón, prologuista del tomo, que cuenta con 505 páginas.

Juan Casamayor, director de la editorial, y condecorado de manera simbólica con un pin de Edgar Allan Poe, repasó las andaduras del sello editorial desde febrero de 2000, cuando apareció en las librerías el primer título, Escritos de Buñuel. A juzgar por el interés creciente de los lectores, ha quedado claro que los libros de cuentos ya no suelen ir a parar a la basura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de noviembre de 2010