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Reportaje:MUNDIAL DE F-1 | Gran Premio de Corea del Sur

Un gatillazo anunciado

Alonso llevaba semanas vaticinando un fallo de Webber y en Yeongam el descalabro fue total: Red Bull no puntuó tras 22 citas seguidas

Pocos minutos antes de comenzar la carrera, con los bólidos ya formados en la parrilla, Fernando Alonso hizo una última reflexión. "Nadie va a ganar el Mundial aquí, pero alguien puede cometer algún error que le lleve a perderlo", vaticinó el español, que llevaba semanas anunciando un gatillazo de Red Bull que finalmente se dio en Corea del Sur.

El primero en caer fue Webber, estampado primero contra el muro y después contra Rosberg, que le acabó de rematar. Y luego fue Vettel, que achicharró el propulsor Renault de su RB6. La magnitud del desplome de los coches energéticos fue descomunal y deja aún más en evidencia al equipo, que desde principio de curso ha contado con una máquina manifiestamente superior a los de la competencia. Los dos roscos de Webber y Vettel en Yeongam rompen una racha de 22 grandes premios consecutivos con alguno de los dos en los puntos, además de confirmar la tesis que sostiene de que los monoplazas de Adrian Newey son tan rápidos como frágiles.

El más afectado fue Webber, que pasó de liderar el campeonato a ir a rebufo de Alonso. Pero, a pesar del descalabro, el australiano sigue dependiendo de sí mismo y será campeón si gana las dos últimas pruebas. "El accidente ha sido totalmente culpa mía", resumió al bajarse del coche. "Esta temporada ha sido demasiado. Todos hemos tenido altibajos, pero sobre todo nosotros. Aunque nada podemos hacer ya para cambiar eso", consideró Vettel. "A veces, las carreras son crueles y hoy, por desgracia, ha sido uno de esos días para nosotros. Pero estaremos de vuelta en Brasil [en dos semanas]", dijo Christian Horner, director del equipo.

Por más que la escudería se empeñe en relativizar su parte de culpa, son muchos los que consideran que, llevado de otra forma, Red Bull ya sería campeón. En ese sentido, el principal problema radica en la predilección de la cúpula por Vettel, el producto más exitoso del programa de formación de pilotos de la marca. Bien lo sabe Webber, que varias veces se ha quejado del trato de favor que recibe su vecino. El episodio más flagrante se produjo en Silverstone, donde Horner le quitó el alerón delantero nuevo para colocárselo a Vettel. El australiano ganó y nada más cruzar la meta se dirigió a su equipo por la radio: "No está mal para ser un segundo piloto, ¿no?".

Alguien podría pensar que las circunstancias actuales llevarían a Red Bull a replantearse sus prioridades. "Con el sistema de puntos del año pasado, Vettel solo estaría a 10 puntos de Alonso. Por eso nuestra estrategia seguirá siendo la de apoyar a los dos pilotos por igual", aseguró ayer Horner. Con esta declaración, una vez más queda demostrado que Red Bull va a la suya.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 25 de octubre de 2010