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INTERNET

El océano de las webs abandonadas

¿Desaparecen las páginas desatendidas? Algunas continúan, sin reglas, habitadas por náufragos digitales, generando en algunos casos miles de visitas.

La Red es un espacio en proceso de colonización, con áreas vacías o abandonadas. Las webs muertas o no actualizadas son ciudades perdidas, restos arqueológicos. Evocan tiempos de esplendor y pueden reutilizarse. Esta terra incognita no tiene mapas, se encuentra por casualidad. Algunos colonizadores se han pasado a nuevos ciberespacios y dejado los viejos". Carles Feixa, experto en Internet, tira de símil para explicar el fenómeno. Los juguetes que amamos de niños acabaron en la basura. Pero ¿qué hay de Internet? Un universo con 192 millones de puntocoms al que cada semana se añaden 1,5 millones de blogs. Según Technorati, sólo el 5,5% de los 135 millones de blogs que existen se actualizaron en los últimos seis meses. La Red tiene sus ruinas: blogs, foros o servicios abandonados por sus creadores.

"Las páginas muertas son ciudades perdidas que evocan tiempos de esplendor"

¿Los habita alguien? "Los viernes nos reíamos leyendo barbaridades que los internautas contaban en una sección sobre sexo", dice Ignacio Gutiérrez, uno de los fundadores del periódico digital Soitu. A pesar de su desaparición hace un año, aquellas entradas —tipo: "Preparación para el sexo anal"— colean con nuevos comentarios. Los internautas llegan por casualidad vía Google. Parecida es la historia de Javiermoya.com. Hace cinco años era uno de los blogs en español más leídos. Moya lo abandonó en 2007, pero su contenido sigue accesible, atrayendo millones de visitas gracias a Vídeo Downloader, aplicación para descargar vídeos de YouTube.

Microsiervos está más vivo que nunca, pero uno de los cebos que más visitas genera data de 2005: "Es el típico rant o post de cabreo que uno escribe cuando lo tratan mal... Entonces nos visitaban cuatro gatos, pero pasó lo que pasó…". Pasó que Álvaro Ibáñez, uno de los fundadores, redactó Cómo mienten a los clientes, una entrada sobre su mal trago en Ikea. Aún aterrizan allí 12.000 personas al mes. ¿Por qué? Es el séptimo resultado que se encuentra al teclear Ikea en Google.

Y luego están los juegos online. Tras el cierre de servidores oficiales (como Age of Empires), los usuarios tienden a comprarlos o alquilarlos. Habitat, juego de rol en línea desarrollado en 1986 por Lucasfilm, la empresa de George Lucas, cambió su nombre por Club Caribe en 1989 y años más tarde se quedó sin administradores. Pero sus usuarios siguieron allí. "Generaban sus propias normas. Por ejemplo, votaron qué hacer con las armas", apunta Joan Mayans, director del Observatorio de la Cibersociedad. Club Caribe se convirtió en una isla poblada por náufragos con normas propias. Mark Frauenfelder, responsable del blog Boing Boing, explica el origen de las "islas" online. "Aunque los cibernautas valoren los contenidos no quieren pagar. Los creadores se arruinan y abandonan las webs, a pesar de que sean célebres. Sucedió con Drawing Board, la plataforma del dibujante de cómics Shane Glines. Él la dejó, pero sus seguidores la reflotaron".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de octubre de 2010