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TELEVISIÓN

Bula papal para Homer

El Vaticano recomienda 'Los Simpson' y los pone como ejemplo de fe pese a sus burlas hacia la religión

"Padre nuestro que estás en el cielo. ¿Está abierto el paraíso toda la noche como el drugstore?". "Bendice, oh Señor, estos calzoncillos y haz, por favor, que no se pongan amarillos". "Si algo nos ha enseñado la Biblia, que no nos ha enseñado nada, es que las niñas deberán practicar deportes para niñas, como luchas en aceite caliente". Estos son ejemplos -los hay a decenas- de los irreverentes diálogos que pueblan Los Simpson, la satírica serie creada por Matt Groening.

Y desde luego si hay un asunto sobre el que los populares personajes se burlan reiteradamente es la religión. Burlas que parecen no importarle lo más mínimo al Vaticano, ya que para la revista La civiltà cattolica y el periódico L'Osservatore romano, Los Simpson son un ejemplo de fe, y Homer y Bart "son buenos católicos". El periódico de la Santa Sede señala que los dibujos animados, que en España emite Antena 3, son "de los pocos programas de televisión para niños donde la fe cristiana, la religión y la necesidad de Dios son temas recurrentes". Y aunque Homer bebe cerveza, pierde el tiempo en el bar de Moe y humilla a su vecino, el meapilas y evangélico ortodoxo Ned Flanders, para la Iglesia pesa más que "la familia rece antes de las comidas" y que, "a su modo, crea en el más allá". De hecho, incluye una recomendación: "Los padres no deben temer que sus hijos vean las aventuras de los hombrecillos de amarillo".

La Iglesia agradece que "la familia rece antes de las comidas"

La bula papal para los blasfemos y pecadores personajes ha llegado gracias al capítulo Padre, Hijo y Espíritu Invitado, en el que Homer y Marge Simpson deciden inscribir a su hijo Bart en una escuela católica. Claro que en otros episodios el padre había abrazado el islam y Lisa el budismo. Y en otra entrega, Bart pregunta si es cierto que la ciencia ha demostrado que la religión es un invento. Y a veces se duerme y ronca durante los sermones del reverendo Lovejoy y otras sencillamente no va a la iglesia porque hace frío.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 19 de octubre de 2010