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El PP ignora la iniciativa sobre las represaliadas de la dictadura

Los populares optan por no pronunciarse en un debate en el Parlamento

Los diputados del Parlamento tienen tres opciones para manifestar sus preferencias políticas ante una propuesta: pueden votar sí, no o abstenerse. El PP no hizo ayer uso de ninguna de ellas y volvió a ignorar el pulsador, al no participar en la votación de una iniciativa del grupo socialista de reconocimiento a las mujeres represaliadas durante la Guerra Civil y la dictadura franquista.

No es la primera vez que lo hace. También ocurrió cuando se debatió en el Parlamento una propuesta del PSOE de rechazo a la segregación de alumnos en los colegios concertados. Tampoco esa vez dejaron huella de su presencia, algo al menos chocante en un partido con vocación de gobierno.

El PP de Andalucía se ha puesto de perfil, desde que el Ejecutivo andaluz aprobó un decreto para indemnizar con una ayuda única de 1.800 euros a las llamadas pelonas, mujeres que en ese periodo negro de la historia de España fueron rapadas, obligadas a tomar aceite de ricino y paseadas por las plazas de los pueblos. Y en esa posición estatuaria se mantiene como pudo verse ayer en el Parlamento andaluz. No quiere aplaudir aunque tenga razón al Gobierno socialista, pero tampoco situarse, con una negativa, en una postura política muy incómoda.

Por eso, el portavoz popular, Carlos Rojas, manifestó su "apoyo" a estas mujeres, pero al tiempo señaló que la proposición "no tiene sentido" porque el decreto ya sido publicado en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía. "Hay que pedir respeto a todas las víctimas sin crear conflictos", señaló el popular, "sin estirar el dolor de manera interminable" a estas mujeres, "y sin hurgar en el pasado".

La portavoz socialista, Pilar Navarro, les reprochó la opacidad del discurso. "El que calla, otorga", dijo, antes de advertirles que los socialistas quieren "seguir recordando". Tras leer el testimonio de Miguel Aceituno, hijo de una mujer vejada, Navarro reclamó la necesidad de fortalecer el fondo del decreto que ampara a las pocas mujeres que aún siguen vivas, 70 años después de la guerra. "Ya era hora de que esa forma de represión fuera denunciada y reconocida".

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