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Chacón quiere pactar un protocolo para 'blindar' la Fiesta Nacional

Se pedirá silencio durante el himno, el izado de la bandera y el homenaje a los caídos

El Gobierno convocará la semana próxima a los grupos parlamentarios para consensuar un "protocolo" que evite abucheos como los que se produjeron durante el desfile de la Fiesta Nacional y garantice el "respeto" a la bandera de España, a los caídos y a las Fuerzas Armadas. Lo anunció ayer la ministra de Defensa, Carme Chacón, tras lamentar que "grupos reventadores" empañaran el homenaje a los militares y guardias civiles fallecidos en acto de servicio, cuyos familiares, aseguró, están "muy molestos" por lo sucedido.

Fuentes gubernamentales indicaron que tanto Chacón como la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, propondrán a los grupos de la oposición "proteger" tres momentos especialmente solemnes de la Fiesta Nacional: la interpretación del himno nacional, el izado de la bandera y el homenaje a los caídos. Para que nadie pueda alegar ignorancia, se pedirá expresamente a los asistentes por megafonía que guarden silencio en esos momentos.

"El respeto y la buena educación no puede imponerse", advierten los grupos

"No se pretende alejar al público, ni castigar a los maleducados, sino lograr que haya una actitud de reprobación social hacia este tipo de comportamientos", alegaron las mismas fuentes. Y también evitar que sea la propia oposición la que caliente el acto en los días previos, como ha sucedido este año. Para ello, el Gobierno ofrecerá consensuar la ubicación y el número de tribunas e incluso las autoridades invitadas. El objetivo es que el Parlamento asuma la Fiesta Nacional como algo propio. "Hay otros 364 días mejores al año para abuchear al presidente", subrayó ayer Chacón.

Aunque la mayoría de los grupos deploraron la actitud de los alborotadores, recibieron con escepticismo la propuesta de Chacón. "La buena educación y el respeto no se pueden imponer", advirtió el diputado de IU Gaspar Llamazares. "Cualquier regulación podría interpretarse como una restricción a la libertad de expresión", añadió.

José Ramón Beloki (PNV) subrayó que la falta de urbanidad no se cura con prohibiciones y se preguntó, con ironía, "si el protocolo vigente prevé abuchear al presidente". Jordi Xuclà, de CiU, no quiso pronunciarse hasta conocer la propuesta, pero subrayó la dificultad de solucionar el problema con una norma, "salvo que se esté pensando celebrar el desfile a puerta a cerrada".

Zapatero, que el martes dijo que los abucheos "forman parte del guión", agregó ayer que quienes pidieron su dimisión tienen "lógicamente el derecho de hacerlo", pero "deberían intentar mantener el respeto" en un acto como la Fiesta Nacional. "Hace 20 años pasaba exactamente lo mismo y era la misma gente la que no consideraba la Fiesta Nacional de [todos] los españoles, sino [solo] de ellos", declaró su antecesor Felipe González. El presidente del Congreso, José Bono, calificó de "vergonzoso" lo sucedido durante el desfile.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de octubre de 2010