Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:24 HORAS EN... SANTANDER

Santander, la cultura de la anchoa

Placeres para todos los sentidos con el Cantábrico de fondo. El arte más en la onda se concentra en los 200 metros de la calle del Sol. Y en Bonifaz las tentaciones son las tostas y las mezclas

A Santander se puede ir a conocer el palacio de la Magdalena (1) y a comer croquetas a la Bodega del Riojano (2) (Río de la Pila, 5) o podemos pasear entre arte contemporáneo y tabernas renovadas con taburetes de cuero blanco y aluminio. En esta ocación buscamos la parte más cosmopolita de una ciudad que exhuma cultura, ambiente surfero y mar.

10.00 Queso cántabro frente al puerto

El hotel Vincci Puertochico (3) (Castelar, 25; 942 22 52 00; habitaciones desde 70 euros) nos ha avisado la noche anterior de que las vistas de sus suites de la última planta son dignas de no tener dioptrías. Es un placer desayunar en sus terrazas mirando al puerto deportivo. Tostadas con tomate, quesos cántabros, membrillo y zumos variados preparan el cuerpo para quemar suela de zapato. Enseguida nos dirigimos a la calle del Sol, la vía santanderina donde los escaparates acogen arte contemporáneo.

11.30 Con (video)arte

A la entrada de la calle, en la esquina con Macías Picabea, 2, está Colar...te Gallery (4) (www.colartegallery.com), un centro expositivo alternativo que bien podría pertenecer a cualquier esquina del barrio de Camden Town de Londres. Por sus grafitis en las paredes reconocerá a esta galería que da cabida a jóvenes artistas cántabros. Alcanzamos ya la renovada y semipeatonal calle del Sol - (5) y en el número 12 nos detenemos ante una puerta de madera discreta, con un letrero mínimo y un timbre. Tocamos, nos abren y bajamos las escaleras hasta el sótano (hemos tenido suerte, pues solo abren por las tardes). Allí está Demolden Video Project (www.demolden.com), una galería única en la ciudad, especializada en videoarte. Atento a las creaciones de Luis Bezeta, el impulsor de tan sugerente espacio.

12.30 Libros 'vintage'

Subimos a la superficie y a la calle del Sol de nuevo. El astro rey también aparece en otoño en Santander y nos obliga a ponernos nuestras gafas de sol para no desentonar entre los jóvenes vecinos con los que nos cruzamos. Muchos de ellos dirigen sus pasos al número 16, puesto que allí abre sus puertas la librería Roales (942 36 46 66; www.librosroales.com), con joyas literarias vintage, fotografías antiguas y alguna exposición discreta que cuelga de sus paredes. Enfrente, en el número 11, se encuentra La Caverna de la Luz (www.lacavernadelaluz.es), un proyecto diferente en la ciudad que da cabida a fotógrafos de muy diversos estilos.

13.30 Casas señoriales

Tras un corto paseo entre edificios de antiguos marineros y casas señoriales llegamos al final de la calle del Sol - F; allí están dos de las galerías fundamentales del norte de España. En el número 45, Juan Silió (www.juansilio.com), con un catálogo de artistas contemporáneos de incipiente revalorización, y en el número 47, Del Sol St. (www.delsolst.com), con fotografía, pintura y escultura de creadores internacionales que se distribuyen en un local amplio de grandes techos. En apenas 200 metros, la calle del Sol ya nos ha ofrecido una imagen nueva de Santander, pero la intuición nos dice que el cambio de piel también se ha extendido a otras zonas. Antes de descubrirlo hacemos una parada gastronómica.

14.30 Pimiento en tosta

Nos lanzamos de cabeza a la cultura de la anchoa y el pimiento en tosta, pero no a cualquier precio. Buscamos locales que mezclen producto cántabro y cocina internacional. En la calle de Bonifaz (7) encontramos varios ejemplos. El Solecito (Bonifaz, 19; 942 36 06 33) nos invita entre sus coloridas y festivas paredes a tapas internacionales; en Piedras Blancas (Bonifaz, 13; 942 07 89 54) unimos sushi de primero y ternera de segundo, y rematamos después en San Lorenzo (Bonifaz, 21; 942 03 89 63) con un reposado primer y único plato de buenas carnes cántabras en un restaurante íntimo, de esos que se confiesan, después de un viaje, como descubrimiento. Allí también intentamos hacer reposo estomacal con orujos e infusiones.

17.00 Fanzines y 'boutiques'

Sabemos que la gastronomía es cultura, pero ahora queremos buscar la que se relaciona con el papel y las palabras. Mundanalrüido (8) (San Celedonio, 43; www.mundanalruido.es) es un local para recrearnos con libros bonitos, revistas y fanzines de la casa, talleres literarios y charlas interminables con cualquiera de las dueñas de este proyecto editorial enmarcado en un espacio de cuento. Ellas también apuntan pequeñas boutiques de moda regentadas por trendsetters santanderinos. Dequitaypon (9)

(San José, 17), con firmas británicas, francesas e italianas, y Pepita Pulgarcita

(10) (Del Medio, 11), como homenaje textil a los iconos pop, son dos ejemplos del reciclaje fashionista de Santander.

19.00 El tapeo más de moda

Ha llegado el momento de dejar las vanguardias y los libros al margen, queremos ver el nuevo arte santanderino en el plato. En el número 47 de la calle de Hernán Cortés, el gentío y un reluciente local blanco de estilo rural chic nos hace la zancadilla para que entremos a Días de Sur - K (942 36 20 70), el restaurante-taberna que más se nombra en los SMS de primera hora de la tarde y el aperitivo. Allí tomamos quesadillas de jamón ibérico y unos pinchitos de Marraquech. Seguimos el periplo gastro y llegamos al Mercado del Este (12) (Hernán Cortés, 4), un edificio de 1839 que se ha convertido en una pasarela de pinchos, productos gourmet cántabros y habituales del tapeo de calidad. Una apuesta sibarita donde también se hacen exposiciones de arte.

21.00 Con mantel

Última parada frente a una barra antes de acomodarnos a un mantel. Estamos en el restaurante Cañadío (13) (Gómez Oreña, 15; 942 31 41 49; www.restaurantecanadio.com; menú degustación, 50 euros), donde el chef Paco Quirós campa a sus anchas entre tempuras de merluza y helados de pimiento. Otra opción es rematar la jornada en uno de los restaurantes más bellos de la ciudad. Nos abren la puerta, de manera relajada, como si fuera un palacio o una casa particular en DeLuz (14) (Ramón y Cajal, 18; 942 29 06 06; menú del día entre semana, tanto de día como de noche, 22 euros; menú degustación, 50 euros). Allí habríamos podido coincidir con Botín y otros nombres de la sociedad cántabra, pero el ambiente relajado nos hace disfrutar de igual manera con el mobiliario retro de los Eames, con sus estanterías, sus amplios ventanales que miran al jardín y el supremo olor de la mezcla de salitre y césped recién regado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de octubre de 2010