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Una empresa en liquidación por sus deudas

La depuradora de Pinedo, que trata un tercio de las aguas negras de la Comunidad Valenciana, está gestionada desde hace unas semanas por la UTE (unión temporal de empresas) Aguas de Valencia, Agricultores de la Vega y Depuración de Aguas del Mediterráneo. Emarsa (Empresa Metropolitana de Aguas Residuales de Valencia, SA), que gestionaba hasta julio pasado la planta, está desde entonces en disolución y liquidación.

El PP impuso su mayoría el pasado 26 de julio en la Entidad Metropolitana de Servicios Hidraúlicos (Emshi), propietaria de Emarsa, para disolverla por su abultada deuda. Emarsa arrastraba un déficit superior a los 16 millones de euros y, sin embargo, remuneraba a varios de sus directivos con un sueldo superior al que cobra el presidente del Gobierno español.

La gestión de la depuradora de Pinedo, ahora en manos de la unión temporal de empresas, salió a concurso público en septiembre. La nueva entidad encargada de tutelarla, la Entidad Pública de Saneamiento de Aguas Residuales (Epsar), de la Generalitat, tiene pendiente la adjudicación definitiva por un plazo de cuatro años y una cantidad inicial de 84 millones de euros.

El Consell ha asumido la gestión de la planta pero no así los millones de euros de deuda que acumula Emarsa, una carga que tendrán que asumir los Ayuntamientos metropolitanos que controlaban la empresa.

La Emshi está constituida por medio centenar de poblaciones del área metropolitana de Valencia y encargada de proporcionar agua potable en alta a los municipios de su entorno. El alcalde de Manises, Enrique Crespo, del PP, es su presidente.

Los consejeros socialistas en Emarsa, encabezados por el alcalde de Albal, Ramón Marí, han solicitado a la Fiscalía de la Audiencia Provincial de Valencia para que investigue las posibles irregularidades cometidas en la citada sociedad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de octubre de 2010