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Entrevista:LIBROS

Sordidez brutal

En su debut, Patrick deWitt, último chico de oro en las letras estadounidenses, da cuerda al realismo sucio relatando su vida tras la barra de un bar.

Hollywood es insufrible. Si trabajas en un bar de mala muerte, cuenta con ir colocado para aguantar el sopor, domina el arte de vomitar en silencio, prepárate para oír a un montón de tipos excéntricos puestos de anfetamina y presenciar más de una escena escatológica.

Ejemplar padre de familia —aunque abandonase el instituto y luego trabajase en los lugares más sórdidos—, al afable Patrick deWitt (Canadá, 1975) cuesta imaginarlo como el cuerpo al que transmigró Bukowski. Pero Abluciones, su primera novela, le ha servido para que toda la crítica norteamericana se fije en él como indiscutible renovador del realismo sucio y nuevo chico de oro en las letras: "Vivo en mi mundo particular y solo tengo un interés mínimo hacia lo que ocurre fuera de él. La política americana es aburrida; se me ocurren cien formas mejores de malgastar mi tiempo que enumerar sus fracasos". Abluciones es la primera. DeWitt ha optado por el realismo, fórmula que se daba por gastada. Ahora que Jonathan Franzen con su concepto de novela social es el gran icono de las letras estadounidenses, tras el auge de los experimentalismos que ha dominado el panorama de los últimos 50 años, él arroja una mirada de escepticismo. La trama coincide con la ficha curricular del autor (seis años de camarero en un bar muy parecido al que describe) y tiene que responder cuánto de lo narrado fue real o no. DeWitt: "Todo es ficción… depende de con quién hable. Si lo hago con los profesores de mi hijo, desde luego; a un amigo le diré la verdad: buena parte está basada en mi experiencia".

Escrito en segunda persona ("ni la primera ni la tercera funcionaban tan bien"), Abluciones habla de los riesgos médicos que la juventud implica, y ahí está la pandilla de personajes medicados y aterrados por su dependencia a la industria farmacéutica (y hostelera, e ilegal…): "La juventud es una época divertida y peligrosa; los jóvenes creen que pueden con todo, pero su capacidad de autocontrol es la de un simio. El hecho de que mis amigos y yo sigamos vivos desafía a cualquier ley probabilística".

Abluciones está editado por Libros del Silencio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de septiembre de 2010