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El Consell deja para gobiernos futuros la mayoría de los 40.000 millones de deuda

El Consell que preside Francisco Camps dejará a gobiernos futuros la mayor parte de la deuda acumulada en los últimos años. Las cuentas de la Generalitat, publicadas por la Consejería de Economía y Hacienda en su página web, correspondientes al ejercicio de 2009, confirman que el Gobierno valenciano ha reconvertido buena parte de su deuda a corto en deuda a largo plazo. Una deuda que a finales del año pasado, y sólo en la Administración general se elevaba a 32.000 millones de euros (más de dos presupuestos enteros), a los que había que añadir los compromisos adquiridos por el sector público con los bancos, cuyo volumen supera los 5.000 millones de euros. Una cifra que se aproxima a los 40.000 millones de euros y que ajustará finalmente la Sindicatura de Comptes.

De los 32.000 millones de la deuda de la Administración general, el pago de cerca de 25.000 millones se ha pospuesto al año 2014 y siguientes.

Una situación generalizada también en el sector público, donde sólo el grupo Ràdio Televisió Valenciana (RTVV), con desviaciones respecto al presupuesto inicial del 1.600% en Canal 9, adeuda 1.100 millones de euros. Una carga que se desplaza, en casi un 60% a 2015 y años posteriores. La cuenta general presentada por la Generalitat desvela que hay numerosas obligaciones de pago que vencen en la década de los años 30 y que en algún caso se alargan hasta mediados de siglo.

Empresas como Ciegsa, la empresa pública encargada de construir colegios, contribuyeron de manera significativa a hacer la pelota más grande. Esta sociedad cerró 2009 con 1.466 millones de deuda.Con 1.467 millones de préstamos vivos, Ciegsa, la empresa que construye los centros educativos, ha decidido abonar la mayor parte de su deuda a partir de 2015. Es decir, que el gobierno que salga elegido de las urnas en las elecciones de 2014 tendrá que hacer frente a 1.250 millones de euros, tan sólo en esta empresa. El resto de la deuda, 217 millones, se abonará este año y durante la próxima legislatura. El problema es que tan sólo en 2009, Ciegsa incrementó sus números rojos en 190 millones de euros.

Las deudas no sólo se refieren a la construcción de infraestructuras, sino que también se justifican por inversiones menos perentorias. Por ejemplo, la Fundación La Luz de las Imágenes, dedicada a restaurar el patrimonio mueble e inmueble de la Iglesia católica, acumuló en 2009 una deuda de 12,6 millones de euros, de los cuales casi 11 eran para pagar a largo plazo. Otras sociedades de la Generalitat, como la Ciudad de las Artes y las Ciencias acabó 2009 con 431,5 millones de deudas a largo plazo, de los cuales 245, más de la mitad, eran a devolver a partir de 2016.

La portavoz de Economía del Grupo Socialista, Cristina Moreno aseguró ayer que las cuentas publicadas permiten afirmar "que las cuentas del Consell están al borde del caos". "Lo que alarma", prosiguió la diputada socialista, "es que de ese volumen de deuda un 60% no se empezará a pagar hasta el año 2020".

Para Moreno, "habrá que prepararse para lo que todavía oculta el Consell, puesto que estas cuentas recién publicadas todavía no han sido fiscalizadas por la Sindicatura de Comptes. "Todos estos datos evidencian el retraso en los pagos denunciados por la sociedad civil", señaló.

Hipoteca

La diputada de Compromís Mireia Mollà argumentó que el total de las inversiones comprometidas a futuro es "superior a lo que reconoce la Consejería de Economía". "La nefasta gestión de los gobiernos del PP hipoteca el futuro de nuestro autogobierno", manifestó Mollà.

Para la parlamentaria de Compromís, la deuda aumentará cuando se incluyan obligaciones pendientes de pago que todavía no se han desembolsado; los intereses de demora o las cantidades que será necesario devolver al Estado por el exceso de dinero transferido a la Generalitat.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de septiembre de 2010