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Reportaje:

La Galicia de las Uxías y los Brais

Lucía y Pablo son los nombres más frecuentes, pero en los últimos años han aumentado los antropónimos en gallego y han vuelto clásicos como Carmen

El número de hablantes naturales de gallego no ha dejado de disminuir desde los años 70, pero desde entonces cada vez son más los padres que eligen un nombre en este idioma para sus hijos. Antía, Iria, Noa y Uxía, para ellas, y Anxo, Brais e Iago para ellos, son los antropónimos más frecuentes en el idioma propio. Algunos, como Iria, Iago y Brais, son muy habituales desde los años noventa, cuando entran en la lista de los 20 nombres más usados en Galicia. Las Antía, Noa, Uxía y los Anxo responden a una moda más reciente y han ido copando el registro civil en la última década. Hoy más de 10.000 personas en Galicia llevan uno de estos cinco nombres. En los años setenta, había en Galicia 38 Brais; hoy, son 1.900. Lo mismo sucede con Uxía: hace cuatro décadas eran 28 y ahora, 1741.Y aun así, los padres gallegos siguen prefiriendo nombres en castellano para bautizar a sus retoños. Y no son distintos de los del resto de España: para las chicas, ganan por goleada Lucía, Laura, Paula y María; en el caso de los chicos, abundan los Pablo, Alejandro, David, Adrián y Daniel.

Los compuestos han desaparecido de la lista, y María resiste en soledad

Ourense es la provincia con más apelativos en el idioma propio

Ya no se llevan las Sonias, las Silvias, las Patricias y las Vanessas

Son datos del Instituto Nacional de Estadística que le han servido al Observatorio da Cultura Galega para emitir un informe sobre la evolución de los antropónimos más usados en Galicia en las últimas cuatro décadas. Los hay clásicos que se mantienen, como Manuel, David, Ana o María -que incluso gana popularidad con los años, ahora en soledad- y otros que desaparecen, como María Isabel, José, el sempiterno nombre auxiliar para caballero que hace dos décadas dejó de ser uno de los más socorridos. Tampoco triunfan ya los compuestos, que eran mayoría en los 70: entonces, a Manuel, a Antonio y a Luís se les añadía habitualmente un José, y Carmen, Pilar, Teresa e Isabel apenas existían sin el María. Las modas tienen mucho que ver en la frecuencia con la que aparecen algunos nombres. Probablemente en los colegios de los ochenta y noventa, Juan Carlos y José Manuel tenían muchos tocayos en su clase, porque no en vano fue este el apelativo más común hasta los años setenta. Llamarse Christian, Borja o Iván podía resultar entonces un tanto exótico. También han dejado de ser legión las Patricias, Sonias, Silvias y Vanessas, en auge hace treinta años.

En cuestión de nombres, funcionan tanto las modas, las series de televisión o el bautizo de algún personaje famoso -en los últimos años han aumentando las Sofías en las cuatro provincias- que hasta hay algunos que, como se dice de la ropa, se repiten con los años. Carmen aparece como uno de los antropónimos preferidos por lo padres gallegos en las provincias de A Coruña, Lugo y Pontevedra. Tal nombre no aparecía entre los más populares desde los años ochenta.

Por provincias también hay diferencias: a los ourensanos les gustan las Ainhoas -este apelativo vasco ocupa el puesto 19º entre los más habituales de la provincia- en A Coruña se cuelan Candela y Nicolás, en Lugo, Raúl, y en Pontevedra, Pedro. Es Ourense la provincia con más nombres gallegos entre la veintena recurrente. Diecinueve mil vecinos de esta provincia llevan alguno de los siete nombres gallegos más frecuentes: veinticinco de cada mil niñas ourensanas se llaman Uxía. Del otro lado están los padres coruñeses, los que menos optan por un nombre en gallego para sus hijos.

Pero la profusión de Antías y Brais no es suficiente para que los antropónimos en la lengua vernácula sean tan populares en Galicia como lo son en otras comunidades autónomas. En Cataluña, el 43% de los habitantes lleva un nombre catalán, porcentaje que se eleva hasta el 90% en el caso de los vascos. En Galicia, solo el 5% de los nombres propios son gallegos.

Antía, Uxía, Brais o Anxo son los más populares, pero no los únicos. En 2007, la Secretaría Xeral de Política Lingüística del bipartito lanzó una campaña para promocionar los nombres en gallego entre los futuros padres, que recibían un CD con nanas en gallego -interpretadas por Mercedes Peón y Luar na Lubre- y, por si la memoria fallaba, un listado de nombres propios en la lengua de Galicia: Saleta, Xenxo, Xiana, Paulo, Faia, Ledicia o Roi estaban entre las propuestas de la Xunta, pero para verlos entre los 20 preferidos seguramente habrá que esperar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de agosto de 2010