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Entrevista:GABINO DIEGO

"El teatro te permite hacer lo que quieres"

El actor vuelve a los escenarios madrileños con su espectáculo 'Una noche con Gabino', monólogo en el que repasa sus vivencias desde el comienzo de su carrera como intérprete a los 16 años

Gabino Diego tiene bien a gala que lo suyo es hacer el bobo. Ocho años después de su estreno, el actor madrileño vuelve a los escenarios con su espectáculo Una noche con Gabino, un monólogo de hora y media en el que su protagonista, un antihéroe emparentado con la extensa lista de perdedores que el actor ha interpretado a lo largo de su carrera, repasa recuerdos, sueños y experiencias. Una seudoautobiografía escrita por el actor y pulida en su día por la directora Gina Piccirilli, en la que recorre sus vivencias desde que se estrenara en la profesión, con 16 años, en la versión cinematográfica de Las bicicletas son para el verano, obra de teatro escrita por Fernando Fernán-Gómez.

"Cuando has hecho reír a la gente, le haces una faena si haces un drama" "Los antihéroes son más interesantes porque no logran lo que quieren"

El texto sigue vivo, afirmaba ayer, horas antes de su reestreno en el teatro Maravillas. El Gabino de Gabino Diego recita poemas y canta canciones de Elvis Presley sobre el escenario. Es un perdedor que se ríe de sí mismo y al que, al final, no le va tan mal: "Son las memorias de un personaje que se llama Gabino, que es un clown. Lo interesante es que, fracasando, al final va teniendo éxito". Un remedo del auténtico Gabino Diego, que fue vapuleado por la crítica en sus inicios y que ha dado vida a antihéroes de todo pelaje, desde el Felipe IV de El rey pasmado hasta El Cuco de Torrente 2: misión en Marbella o el Juanito de Belle époque, cinta de Fernando Trueba que ganó el Oscar a la mejor película de habla no inglesa en 1994. "Los antihéroes son más interesantes porque no consiguen lo que quieren. Aunque los personajes que siempre he hecho son tragicómicos. En las buenas comedias, las de sonrisa, las que te llegan, siempre hay un drama por debajo, alguien que está sufriendo para conseguir algo", asegura el actor, para quien hacer comedia "es un lujo". "Una vez Tony Leblanc me dijo que, cuando has hecho reír a la gente, les haces una faena si luego haces un drama". En este punto, Gabino Diego trae a colación la frase que le dedicó un crítico cuando llevó su monólogo a Barcelona en 2003: "Mostrarse ridículo es, a fin de cuentas, una treta para mostrar su rostro más sensible".

Una noche con Gabino, según su autor, tiene "un punto de peli de carretera, de personas con las que uno se va encontrando". Algunas, como Fernán-Gómez, Agustín González, Rafael Azcona o José Luis López Vázquez, han fallecido, pero siguen en el texto. "Me he dado cuenta de que al público le hace gracia que hable gente que ha muerto. Quizás porque hay algo de humor negro en ello", dice. "En este tiempo se ha ido lo mejor de nuestro cine. Yo tuve la suerte de trabajar con todos". El rey Juan Carlos y el ex presidente del Gobierno José María Aznar también tienen sus líneas en la obra. Y hay nuevas incorporaciones, personajes que no tenían tanta relevancia como en la actualidad hace ocho años, como Rodríguez Zapatero, Hugo Chávez o Barack Obama, y que ahora intervienen, por ejemplo, porque Gabino, en un momento de la obra, se ha enamorado. Son algunas de las modificaciones incorporadas al texto original.

Gabino Diego ha dado prioridad a las tablas en esta fase de su carrera: "Yo quiero hacer de todo, pero el teatro te permite hacer lo que quieres. En cine dependes de que alguien sueñe un papel para ti, que eso se materialice en un guión y que eso se concrete en una película". Empezó en el cine, pero siempre sintió fascinación por la vida trashumante del actor de teatro: "Cuando empecé estaba muy metido en el cine haciendo películas, pero a mí lo que me gustaba era hacer giras, recorrer España, llegar a una ciudad y conocerla, recibir el cariño que te da la gente".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 21 de agosto de 2010