Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

¿Nos hacemos otra 'secuelilla'?

Vuelve Torrente, el personaje más rentable del cine español, que se apunta a la moda del 3D - Santiago Segura engorda 20 kilos para encarnarlo por cuarta vez

Las películas porno se venden una, a 2,95 euros; dos, a 5 euros. Son en VHS, formato que sobrevive solo en estos sex shop. Hay miles en las baldas. Consoladores de todo tamaño, color y protuberancias se amontonan en las estanterías, rodeados de caretas de cuero, tangas comestibles, cajas que anuncian desopilantes muñecas hinchables en su interior y un sinfín más de productos. Cualquier onanista de categoría sufriría un ataque agudo de síndrome de Stendhal en el Show Center Hollywood 2, detrás de la Gran Vía madrileña. Un escenario -real- del rodaje de Torrente 4. Al final del establecimiento, con su barra de bar y su listado de combinados -no se puede pagar con tarjeta-, un cartel anuncia: "1 euro, 2 minutos". Es el inicio del pasillo de las cabinas, una docena de puertas cerradas con avisos de "solo una persona por salita", luces que advierten si está ocupada y un turbio aroma a caspa. Y justo al fondo aparece, andando a trompicones, un tipo gordo, de bigote fino y mal afeitado, con americana de espiguilla y camisa color huevo, con más lamparones que zonas limpias. Es, quién si no, José Luis Torrente.

Segura: "Creo que Kiko Rivera tiene una cara dotada para la comedia"

"Rodar otra entrega me lo pide la gente y me lo pide el cuerpo", dice el actor

"En cada Torrente he intentado un más difícil todavía. Si en la tercera impulsé las secuencias de acción y rodé por primera vez en scope, ahora me he metido en este embolado", comenta Santiago Segura, productor, guionista, protagonista y director de Torrente 4.

Y con el embolado se refiere a que esta secuela se rueda en 3D y en digital, con todo el jaleo técnico que eso conlleva: el armatoste de la doble cámara, la medición al milímetro de cada movimiento de los actores, la sobreiluminación de cada plano (las gafas polarizadas que se pone el público quitan luz a las películas) y un equipo técnico especialista en la materia.

En este caso, Vince Toto, responsable de estereoscopía, y Dan Venti, que ya trabajó en Avatar. Toto ve todos los planos sentado delante de una inmensa pantalla de 50 pulgadas con unas gafas de diseño para ver el efecto tridimensional al dedillo. Detrás, el padre de Segura se lo pasa en grande. Toto saluda y confiesa: "Yo no entiendo muchos chistes porque no hablo español, pero creo que Santiago es un genio, que tiene algo de Mel Brooks. Hacer comedia en 3D es complicado, y aquí estamos, haciendo historia".

Con parecidos términos habla Segura, que ha engordado para la ocasión 20 kilos. "En la sala de proyección disfruto viendo las tres dimensiones en las tomas diarias. Y quiero ver si el espíritu torrentiano, caspa y cerdadas, aguanta este salto teconológico. En realidad, somos como los colonos en el Nuevo Mundo: vamos avanzando, a ver qué tal. Ahora, a mitad de rodaje, no es que me arrepienta del 3D, pero... Si yo daba tres volteretas y eso gustaba al público, ¿por qué me meto a hacer mortales? Es tan difícil llevar a la gente al cine que siempre hay que darles algo más. ¿Qué puede aportar la estereoscopía a una comedia? Pues yo creo que añade un aliciente más. Como dice Jeffrey Katzenberg [mandamás de DreamWorks Animation], en poco tiempo no te preguntarán si ruedas en 3D, porque será lo natural, como fue el paso del blanco y negro al color".

El cineasta madrileño apunta más allá: "En los televisores se ve mejor, por eso pronto triunfará el 3D en casa".

Toca rodaje: dentro del club, Torrente camina detrás de una chica en top less: los pechos casi golpean la cara del espectador. "Puedes hacer un 3D suave, como Pixar, o ir a saco. Y nosotros hemos apostado por lo segundo, por los chistes en tres dimensiones como tirar cosas al público". Segura no desvela mucho más: no le gusta que el espectador conozca de antemano las sorpresas, los cameos de famosos, aunque algunos de ellos ya se han autopromocionado. "Soy un obseso, sí. ¿De qué va Torrente 4? En fin, pues José Luis está en plena crisis personal, acorde con la sociedad española, no tiene dónde caerse muerto... y acaba en la cárcel. Por cierto, de allí debe fugarse a toda costa. Esto que estamos rodando hoy es de antes de que entre en prisión".

Y por eso, si en la trena su amigo es Yon González, el de Mentiras y gordas (Segura enseña una secuencia en la que González reparte estopa en tres dimensiones en el comedor de la cárcel al grito de "No os metáis con el sobrino de Gregorio", ante los ojos complacidos de José Luis y su tío Gregorio, de nuevo Tony Leblanc), antes, en el puticlub, su ayudante es Kiko Rivera -sí, el hijo de Paquirri e Isabel Pantoja-.

Cambio de plano. Filman un momento clave: Torrente conoce a Paquirrín. Rivera friega una de las cabinas.

Justo antes del grito de acción, Segura pide un kleenex y lo tira al lado de la papelera, para dar ambiente. Pasan dos chicas desnudas que toquetean al chaval: "¡Cada día estás más bueno!". Rivera responde un "Que estoy trabajando...", antes de soltarles su mirada pillastre. Alguien le chista fuera de plano: es el ex policía, que quiere charlar con él. "¿Por qué Kiko Rivera? Mira, me da cosas sorprendentes, al contrario que muchos actores profesionales, de los que sé lo que puedo esperar. Y tiene una cara dotada para la comedia".

Segura también apunta al tirón popular de rostros como el suyo o el de Belén Estebán, que encarna a la casera de Torrente. Un humor muy español, muy local, que sin embargo se exportó a varios países.

¿Qué pasó con los posibles Torrente mexicanos, estadounidenses o franceses? Nunca se hicieron. "Pues mira, los franceses acaban de renovar la posesión de los derechos. Yo soy escéptico, pero no me quita el sueño". En la saga no hay muchos chistes sobre la actualidad política, no son pelis coyunturales, ¿no habrá referencias al triunfo de España en el Mundial de fútbol? "Ummm".

¿Por qué Torrente 4? ¿Por qué invertir 10 millones de euros de presupuesto y 12 semanas de rodaje, además de más de nueve meses de montaje hasta su estreno en verano de 2011? "Torrente me lo pide la gente y me lo pide el cuerpo. Es un personaje muy importante para mí. Pienso en Louis de Fùnes y su gendarme, o en alguien que me encanta: el inspector Clouseau. Cuando Peter Sellers murió estaba escribiendo con Mel Brooks El romance de la Pantera Rosa y casi me dolió más por esa película que nunca veremos que su fallecimiento en sí. Bueno, pues si alguien tiene ese sentimiento por un Torrente, me parece precioso, no tiene precio. Pero darle vida es un proceso largo, cansado, y por eso han pasado cinco años desde la anterior".

Entremedias ha hecho un musical, ha actuado en varias películas, ha producida otras... Y ha seguido los pasos de su amigo Guillermo del Toro. "Conocí a James Cameron gracias a él. Guillermo estaba en Nueva Zelanda preparando El hobbit, me acerqué a escribir el guión a su lado y una noche cenamos con Cameron".

El director de Avatar le dio un par de consejos, y meses después Segura fue a Los Ángeles a negociar con su empresa para que ellos hicieran la estereoscopía de Torrente. Al final, no pudo ser. "Estaban pensando más en Piratas del Caribe 4". En cuanto a su íntima amistad con Del Toro, Segura recuerda: "Me gusta escribir a su lado porque es muy disciplinado. Codo con codo, yo redacté Torrente 2 y él, El espinazo del diablo; yo, Torrente 3 y él, El laberinto del fauno. Dos personas en la misma habitación de hotel, y mira lo que hizo él, oscars incluidos, y lo que me sale a mí". Segura, supersticioso, ha hecho lo mismo ahora. No habrá oscars, pero seguro que el público lo agradece igual.

Una de cameos

- Santiago Segura ha trufado la saga de cameos: deportistas, humoristas, populares por la patilla... Uno de los gags de la serie es jugar a buscar al Wally del famoseo patrio. "A mí me hace gracia que la gente empiece a comentar quién sale o no. Lo que no puedo controlar es si algunos de ellos ya lo han hecho público". Se refiere al Kun

Agüero. El futbolista colgó en su Twitter una foto (arriba) con Segura, Richi Castellanos y Cesc Fábregas chivando que había participado en el rodaje. O la periodista María Patiño, que ya ha dicho: "Me siento chica Torrente por los cuatro costados". Preguntarle a Segura por Carmen Martínez-Bordiú, Bisbal, Kiko Matamoros, José Campos o Eugenia Martínez de Irujo es chocar contra una pared. Solo habla de los actores: Belén Esteban, Kiko Rivera, Tony Leblanc, Yon González o Ana Obregón.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 18 de agosto de 2010

Más información