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Dos incendios devastan la Ribeira Sacra y otro llega a las puertas de As Neves

En Ponteareas arden 75 hectáreas y fue desalojada una residencia de ancianos

Sin tregua. La provincia de Ourense continuó una jornada más cercada por los incendios. Las llamas se cebaron con la Ribeira Sacra (Lugar de Interés Comunitario y zona de Rede Natura), en donde a media tarde se comían, a las 24 horas de su inicio, la zona protegida del Cañón del Sil en la parte lucense, sin la presencia ya de medios aéreos. En otro incendio, las llamas llegaban a última hora de la tarde a las puertas de As Neves, cuando aún no se había extinguido el desatado en Ponteareas, donde ardieron unas 75 hectáreas y fue necesario desalojar una residencia de ancianos a media tarde.

El incendio del Cañó del Sil se mantenía aún activo a primera hora de la noche, tras quemar 70 hectáreas de arbolado, según datos de la Consellería de Medio Rural. No fue la única sangría de la Ribeira Sacra. A media tarde se registraba un nuevo frente en el término municipal de Nogueira de Ramuín (Ourense), dentro también del Cañón del Sil, justo enfrente del de Sober (Lugo), con el río por medio. A este último foco se desplazaron medios aéreos de distintos puntos de España, además de los de la Xunta. La imagen del cañón ardiendo a ambos lados ofrecía un espectáculo dantesco que continuaba en su apogeo a punto de caer la noche En el que afectó a la zona lucense, iniciado a las 17,07 horas del martes, trabajaron ayer dos técnicos, 12 agentes forestales, 40 brigadas, 13 motobombas, 6 helicópteros, 10 aviones y 7 palas.

Las enormes columnas de humo que subían de las zonas escarpadas de este cañón natural impidieron durante horas el trabajo de los medios aéreos. Al atardecer se retiraron por falta de luz.Mientras los esfuerzos se centraban en sofocar las llamas de la zona protegida de la Ribeira Sacra, los municipios del Parque Natural del Xurés, también protegido, Lobios y Entrimo, resistían el fuego -en tres puntos distintos al menos- que rodeaban el portugués Parque Nacional de Peneda-Gerês y que amenazaba con meterse en territorio español.

La Xunta no llegó a desplazar medios a la zona (lo hará en caso de que las llamas traspasen la frontera, sostienen fuentes de la Medio Rural) y a primera hora de la noche los servicios de extinción portugueses los tenían controlados dentro de su territorio.

Con la zona de la Ribeira Sacra acosada por las llamas, el incendio iniciado el día anterior en Castro de Beiro (Ourense) dio un respiro a los equipos de extinción, que lo dieron por controlado a mediodía. Pero no cesó el trajín de los medios aéreos. Al menos media docena de fuegos más requirieron control en la provincia, entre ellos, el de Manzaneda, al que también se desplazaron medios de extinción.

En la primera de las intensas jornadas de incendios, el pasado lunes, solo el Estado desplazó a la provincia de Ourense 19 aeronaves para combatir ocho fuegos, aunque la Xunta informó solo de dos que superaban las 20 hectáreas. Una parte de esos medios fueron desplazados ayer a Ponteareas y As Neves. El primero empezó a las 1434 horas y seguía activo por la noche, tras quemar unas 75 hectáreas, casi todas arboladas. Fue desalojada prev,entivamente una residencia de ancianos, que pudieron volver horas déspués.

En As Neves, las llamas quemaron unas seis hectáreas y llegaron a 150 metros de una gasolinera y del núcleo de casas de la capital de municipio. El monte fue desbrozado la semana pasada y comenzó a arder en varios puntos distintos, por lo que se atribuye a un pirómano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de agosto de 2010