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Crítica:

Certera radiografía francesa de Manuel Chaves Nogales

Al gran periodista sevillano Manuel Chaves Nogales (1897-1944) le bastó con vivir el inicio de la guerra civil española para entender que aquello era un innoble baño de sangre, perpetrado por las masas desatadas y criminales de ambos bandos. En cuanto el Gobierno republicano abandonó Madrid, Chaves, partidario de Azaña, se exilió en París. El horror que asolaba España lo plasmó en los nueve agrios relatos de su estremecedor libro A sangre y fuego (1937). En el país de acogida le tocaría presenciar otra "guerra civil", aunque ésta larvada y sin sangre: la que los franceses, ideologizados en extremo, sostenían entre ellos; así como el inicio de la invasión alemana y el comienzo de la II Guerra Mundial.

La agonía de Francia

Manuel Chaves Nogales

Introducción de Xavier Pericay

Libros del Asteroide. Barcelona, 2010

188 páginas. 14,95 euros

Con una prosa concisa y actual, el observador privilegiado que fue Chaves informaba en La agonía de Francia (Montevideo, 1941) de la descomposición moral de una nación que no estuvo a la altura de lo que de ella exigía un espíritu heroico acorde con la gravedad de los tiempos. Francia pudo haber derrotado a Hitler si los franceses hubieran sido conscientes del papel que debían desempeñar frente a la Historia en defensa de la democracia. ¿Por qué no dieron la talla?

A fin de explicar e informar al resto del mundo de aquella debacle espiritual, Chaves escribió un libro imprescindible, modelo periodístico de análisis político y social. Mediante un ágil relato plagado de anécdotas sobre el ejército francés o la vida cotidiana en París poco antes de la invasión alemana, rebosante de útil información y de agudas y certeras reflexiones sobre la política europea del momento, el autor desvelaba las oscuras razones de esa connivencia de los franceses con el enemigo; y descubría las raíces ideológicas de una nación enceguecida que llegó a perseguir con saña a sus conciudadanos judíos o a denunciar y deportar a refugiados políticos y disidentes de la Europa sometida por Hitler. ¿Por qué una de las naciones más cultas de Europa se cubría de ignominia en lugar de defender los sacrosantos valores ilustrados instaurados por su Revolución? Chaves lo narra a su manera objetiva y admirable. Ojalá contáramos hoy con tan excelentes radiografistas de nuestras desconcertantes realidades políticas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 31 de julio de 2010