la lidia

Cataluña entra a matar

El Parlamento decide hoy si se prohíben los toros en una votación muy ajustada

La suerte está echada. Las corridas de toros hace ya siete meses que se debaten entre la vida y la muerte en el Parlamento de Cataluña, y hoy los diputados entrarán a matar en una votación que se prevé muy ajustada porque 85 diputados, los de CiU y PSC, tendrán libertad de voto. En los pasillos de la cámara la mayoría lo tiene claro: la Iniciativa Legislativa Popular que reclama la abolición de la Fiesta en Cataluña prosperará. Los cálculos que manejan los partidos pronostican que 71 diputados (la mayoría está fijada en 68) votarán que sí; el resto se repartirán en el no y en la abstención, que beneficia la opción ganadora. La cifra es similar al resultado de la primera votación, en diciembre, que sirvió para aceptar a trámite una ILP avalada por 180.000 firmas. Entonces, 67 diputados votaron a favor, 59 en contra, hubo cinco abstenciones y cuatro diputados no participaron en la votación.

Según las quinielas, habrá 71 apoyos a la abolición, tres más de la mayoría
Los 85 diputados del PSC y de CiU tendrán libertad de voto

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El bullicio en el Parlamento era ya considerable ayer, el primer día del pleno. Pese a que había dos votaciones importantes, en los pasillos no se hablaba de otra cosa que de toros. La expectación mediática también era espectacular: para el pleno de hoy hay acreditados unos 350 periodistas, la cifra más alta desde la aprobación del Estatuto, hace cinco años.

El ambiente entre ambos bandos, taurino y antitaurino, estaba contagiado de los pronósticos. La plataforma Prou!, promotora de la abolición, ha optado desde hace semanas por una estrategia tranquila: sus portavoces no se han dejado ver por la cámara catalana, y las reuniones con los diputados se han llevado con discreción. Su portavoz y cara visible, Leonardo Anselmi, no pisó ayer el Parlamento.

Todo lo contrario que Luis Corrales, presidente de la Plataforma por la Difusión y la Promoción de la Fiesta, cuya presencia es omnipresente en la sede legislativa catalana en las últimas semanas. Ayer conversó con todos los diputados de CiU y PSC, e incluso el presidente de la Generalitat, José Montilla, departió unos minutos con él. Montilla ya tiene decidido su voto: votará porque no prospere la ILP.

Corrales resumió su ánimo en una frase: "Podemos ganar, o podemos perder, pero en cualquier caso el resultado será muy ajustado", dijo, y evitó hacer cuentas. Pese a que la votación está cuesta arriba, Corrales confía en poder cambiar las tornas y el último pensamiento de los diputados, segundos antes de votar.

En contrapartida, Anselmi pasó el día atendiendo a medios en la sede de la asociación ecologista Libera. "Solo desde el sábado he hecho 107 entrevistas para medios internacionales", explicó, y se mostró confiado de la victoria: "Todo apunta que ganaremos. Yo si tuviera que apostar lo haría por la abolición". Sin embargo, también el último pensamiento de los diputados le preocupa: "Soy escéptico. Son 85 diputados con libertad de voto, y los números están muy ajustados".

"Todos lo tenemos ya decidido, no creo que nadie cambie de opinión a última hora", mantenía ayer una diputada de CiU en los pasillos. En el grupo nacionalista todos piensan que se prohibirán las corridas, aunque hay un sector partidario de votar no. "Sería una sorpresa que no ganara la prohibición", añadía otro diputado nacionalista. Artur Mas, líder del partido, no ha anunciado qué votará. En el PSC, en cambio, pocos se moverán de la posición de Montilla, y los más protaurinos del partido aseguran que, si fuera por los socialistas, la votación no prosperaría.

¿Qué pasará cuando finalice la votación? Es una incógnita, pero si se prohíben los toros, los dos sectores tienen decididos sus movimientos. Los protaurinos emprenderán sus acciones, que incluyen llevar la abolición al Tribunal Constitucional y negociar la indemnización, que calculan en 400 millones de euros; los antitaurinos se ofrecerán al Parlamento para asesorar en el proceso de la prohibición y asegurarse que se recoloque a los trabajadores afectados por la abolición. Pase lo que pase, Barcelona no se quedará sin corridas hasta el 1 de enero de 2012, el día fijado para que entre en vigor la Ley.

Los diputados del PP, ayer ante el Parlamento de Cataluña, manifestándose a favor de los toros.
Los diputados del PP, ayer ante el Parlamento de Cataluña, manifestándose a favor de los toros.MARCEL·LÍ SÀENZ

Cartel para el final de una lidia

El proceso hasta la presumible prohibición de las corridas de toros en Cataluña que puede culminar hoy en el Parlamento se ha generado en año y medio.

- Tomás "versus" acción popular. El 11 de noviembre de 2008 se abrió la brecha: el parlamento catalán aceptaba a trámite una Iniciativa Legislativa Popular para prohibir las corridas en Cataluña. Tenían 120 días para conseguir un mínimo de 50.000 firmas. El 5 de julio la plataforma Prou! presentaba en la cámara 180.000. Como si de un pulso se tratara, José Tomás agotaba las entradas (19.000 localidades) en sólo 50 minutos para la corrida que el mismo día daba en la Monumental barcelonesa. Reventa a 3.000 euros. Era la metáfora de una Cataluña protaurina.

- La suerte de varas de la primera votación. Sin que faltara ni uno de los 135 diputados, el Parlamento, en una votación secreta, aceptó el 18 de diciembre de 2009 debatir la prohibición: 67 a favor; 59 en contra. Al frente del debate del Estatut, el presidente Montilla, que votó a favor de las corridas.

- Las "banderillas" de las comisiones de expertos. El científico Jorge Wagensberg, banderilla en mano, es la imagen de la primera de las dos sesiones de expertos que la cámara catalana acogió los días 3, 4 y 17 de marzo de este año. Hubo gran nivel intelectual y científico y poca llamada a las esencias patrióticas. Ejemplar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 28 de julio de 2010.

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