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Videoconsolas

Los juegos se quitan los botones

Microsoft y Sony idean nuevos dispositivos para competir con la Wii - En unos meses, todas las grandes consolas detectarán voz y movimientos

Ya no habrá que memorizar la secuencia de teclas a presionar para conseguir el golpe definitivo en el clásico videojuego de lucha. Se impone la tendencia a jugar con pocos o ningún mando, a interactuar con una consola armada de sensores. Las compañías punteras en el mundo de los videojuegos se sumergen en una guerra para implantar sus artilugios en el mercado. A falta de una nueva generación de videoconsolas, Microsoft y Sony lanzan una nueva generación de periféricos. Objetivo: derrotar a la Wii de Nintendo.

En 2006, Nintendo decidió dejar a sus rivales la batalla por ver quién ideaba la consola más potente y se desmarcó con la Wii: jugar saltando, fingiendo que el mando es una raqueta o dando puñetazos al aire que en la pantalla se convierten en ganchos de boxeo. Se han vendido 71 millones de copias, en torno al doble de las cifras que manejan Microsoft con su Xbox 360 y Sony con la PlayStation 3, ambas consolas con teclas que pulsar, al viejo estilo.

Tras la revolución, llegan las reacciones. Sony presentó este martes en España un nuevo mando para su consola: Move. Parece un micrófono de karaoke: un cono plástico con botones que termina en una bola luminiscente. No solo captura movimientos, sino que se coordina con una cámara que también detecta voz. Así, el aparente micro se convierte en espada o bate de béisbol según el juego. Como la Wii pero registrando la posición del jugador en la habitación (más cerca o más lejos de la pantalla) y trasladando los datos al mundo del juego. Cuesta 40 euros y en EE UU saldrá a la venta el 15 de septiembre (en Europa poco después).

La apuesta de Microsoft es todo un órdago: nada de mandos. Kinect es un dispositivo para la Xbox 360 que cuenta con micro, cámara y sensores 3D de movimiento. No hay que tocar ningún botón, solo moverse y hablar. Llegará a las tiendas dos meses más tarde que Move y costará cuatro veces más, pero los discípulos de Bill Gates confían en su éxito: prevén ingresar 800 millones de euros en un año. El reconocimiento de voz permitirá, por ejemplo, parar y reanudar una película al gritar "stop" o "play". La intención es convertirlo en el ansiado dispositivo para todo: juegos, películas, televisión, teléfono, Internet...

Al final, lo que decidirá el combate será la calidad de los juegos disponibles para cada artilugio. Inundarán las tiendas en navidades y tanto en Microsoft como en Sony se frotan las manos. Su gozo no durará mucho: Nintendo promete contraatacar en 2011 con una consola portátil para jugar en 3D sin gafas de ningún tipo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de julio de 2010