Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La patronal calcula que Ikea hará perder un 10% al comercio coruñés

El desembarco de Ikea en Galicia ya tiene su cara B. La Federación de Comercio de A Coruña estima que la implantación de la multinacional sueca recortará, de media, hasta un 10% la cifra de negocio del sector del comercio minorista en la ciudad, teniendo una incidencia todavía mayor en segmentos como el menaje y hogar o los muebles. Miguel Agromayor, presidente de dicha patronal, realizó ayer un análisis negativo de lo que representa la hiperinflación de superficies comerciales en la ciudad, "una veintena", señaló, y se jactó de haberlo presagiado "hace unos años, cuando se estaban planificando los centros que ahora abren sus puertas". En cualquier caso, Agromayor indicó que Ikea "será como un sarampión, pasará en cinco o seis meses; el problema será el número de comercios que ya están mal y que se llevará por delante".

Para el presidente de los comerciantes coruñeses, los primeros damnificados por la llegada de Ikea a A Coruña serán los otros dos centros de la multinacional que hasta ahora captaban clientes gallegos, Oviedo y Oporto. "Seguro que será importante también la afluencia de compradores de comunidades como Castilla y León; algo que debe llevarnos a aprovechar a esos potenciales clientes, y rentabilizar su estancia en la ciudad".

Accesos

Agromayor, que ayer firmó un convenio con el teniente de alcalde coruñés, Henrique Tello, para la promoción comercial y turística de la ciudad en Santiago aprovechando el tirón del Xacobeo, aludió a otros problemas que plantea la implantación de la multinacional. "La directiva europea de servicios, cuya trasposición ya se ha aplicado por el Gobierno y la Xunta", aseguró, "deja muy claro que ninguna nueva superficie comercial puede abrir sus puertas sin cumplir requisitos como la dotación de infraestructuras, y precisamente en este asunto las lagunas han sido muchas". "Incluso hemos tenido que ver cómo se pagaban con dinero de todos horas extra a la constructora para poder tener listos los viales de acceso el día de la inauguración", denunció Agromayor.

Tello, responsable de Economía en el Gobierno local, también terció en la llegada de Ikea a A Coruña y quiso ver su implantación "en clave de oportunidad", ya que "abre un radio de acción de 250 o 300 kilómetros de potenciales clientes que pueden venir al nuevo centro comercial y tendrán la oportunidad de aprovechar toda la oferta de la ciudad", explicó. "Está claro que el Ayuntamiento apoya al pequeño comercio", explicó, "con acciones muy concretas y específicas", defendió Tello.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de julio de 2010