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Reportaje:

Paseo por la Valencia de Hemingway

Propuesta de una ruta cultural sobre las múltiples visitas del escritor a la ciudad

En Por quién doblan las campanas (1940), Ernest Hemingway, que vendió de esta obra un millón de ejemplares en el primer año de su publicación, narra la nostalgia que siente por Valencia Pilar, la gitana que lidera a los guerrilleros republicanos que intentan volar un puente en manos del ejército golpista. Unas frases de reconocimiento a la ciudad mediterránea que el escritor estadounidense, históricamente más relacionado con Pamplona o Madrid, visitó decenas de veces a lo largo de su vida. Y así, el ganador del premio Nobel (1954) y autor de libros como Adiós a las armas o El viejo y el mar cita expresamente a Valencia en hasta siete de sus libros.

Por este motivo, un grupo de admiradores y viejos amigos del escritor han propuesto que la ciudad le dedique el nombre de una calle y que el Ayuntamiento y las consejerías de Turismo y Cultura establezcan una ruta cultural por Valencia, con lecturas de cuentos y proyección de películas, que recorra los enclaves que Ernest Hemingway (1899-1961) frecuentó durante sus estancias. El periodista Rafa Ventura, impulsor del proyecto, explicó ayer, día del cumpleaños del escritor, que precisamente julio era el mes preferido por el escritor. La razón: como buen aficionado a los toros, no perdía la ocasión de acudir a la Feria de Julio. Y hasta lamentó su ausencia cuando faltó 15 años por la dictadura de Franco.

'Fiesta', obra que le catapultó a la fama, la escribió en 1925 en la capital del Turia

Ventura inició el recorrido en el hotel Vincci Palace, en la calle de la Paz. Aunque nunca se hospedó en el establecimiento conocido antes de la Guerra Civil como hotel Palace, durante la contienda lo visitó a menudo puesto que se usó como sede de Asuntos Exteriores del Gobierno de la República. Allí acudía para pedir permisos para viajar a los frentes, enviar sus crónicas o, en la cafetería conocida como Alianza de Intelectuales, recababa de otros periodistas las últimas noticias.

A escasos metros, en la esquina de la calle de Comedias con Paz, una corsetería todavía conserva la estructura original del café Ideal Room, que frecuentaron también John Dos Passos, Francisco Ayala, W. H Auden, Octavio Paz o Antonio Machado.

Pero Ventura destaca sobre todo las primeras visitas de Hemingway a Valencia. En 1925, se alojó en un pequeño hotel próximo a la plaza de toros y allí escribió Fiesta, un libro en principio titulado El Niño de la Palma, en homenaje a un torero, Cayetano Ordóñez, "que a los 19 años rivalizó con Belmonte y a los 20 ya no era nada, una estrella fugaz", una historia que le catapultó a la fama. "Es una obra maestra que cambia completamente el estilo de la literatura e influye en el nuevo periodismo", asegura Ventura, que lamentó que "la edición de Fiesta en España estuvo tan censurada que el volumen era un 30% del original".

El recorrido también incluye el hotel Metropol, "donde le tiraron por disparar con su pistola", el Inglés, el Excelsior, el antiguo Royal, el merendero de La Pepica, en la playa de la Malva-rosa, y, cómo no, la plaza de toros.

Pero también hay una contradicción: el escritor, que en Madrid siempre iba al Prado porque "Goya le volvía loco", o que cuando viajaba a París "se quedaba colgado de Cezanne" en el Louvre, "nunca habla de los museos de Valencia". No se sabe si visitó el San Pío V.

A la iniciativa de crear un Día de Hemingway se han adherido tres universidades estadounidenses, ubicadas en Texas, Kentucky y Los Ángeles. Y también ha emitido un comunicado la familia Ordóñez, ya que Hemingway fue durante los años cincuenta un gran admirador del torero Antonio Ordóñez, hijo a su vez de El Niño de la Palma.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de julio de 2010