Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Manuel Charlín, patriarca de los narcos, sale en libertad tras 20 años en prisión

El histórico capo está imputado por blanqueo en una nueva investigación

Tras 20 años ininterrumpidos entre rejas, el abuelo del narcotráfico gallego abandonó ayer la cárcel pontevedresa de A Lama para regresar a la misma casa de Vilanova de Arousa donde fue detenido en 1990, en el contexto de la Operación Nécora. El tribunal de la Audiencia Nacional que dictó su última condena por blanqueo de dinero ha autorizado la puesta en libertad de Manuel Charlín, de 78 años, pese a estar imputado en otra causa similar y por delitos conexos.

Sobre las 8.30 de la mañana, ligero de equipaje, el famoso narcotraficante cruzó la puerta de la prisión, vistiendo ropa deportiva y medio camuflado con un sombrero. Envejecido y aquejado de una enfermedad coronaria, Charlín evitó hacer declaraciones a la prensa. Le esperaba un joven en un Audi A3 que le recogió en el interior de las instalaciones penitenciarias. Cuando por fin llegó a su domicilio y al comprobar que un equipo de televisión tomaba imágenes de su chalé, uno de sus familiares lanzó piedras e incluso soltó un perro para que atacase a los periodistas, que tuvieron que salir corriendo. El miembro de la familia Charlín, que no ha sido identificado, agredió al técnico de televisión y la emprendió a patadas con la cámara, que quedó inservible.

El traficante tiene 78 años y deja la cárcel cuatro antes de lo previsto

La excarcelación se produce cuatro años antes de lo previsto y está rodeada de polémica e incertidumbre, sobre todo después de que se haya conocido su implicación en la reciente Operación Repesca contra el blanqueo de dinero, lo que podría haber sido un nuevo obstáculo para su salida de prisión.

La juez instructora de Vilagarcía, que una semana antes ordenó la detención de cuatro hijos y dos nietas del patriarca, acordó no trasladar a Manuel Charlín de la prisión para interrogarle en calidad de imputado, como en principio estaba previsto, y pospuso su declaración a los días siguientes a su salida de la cárcel.

La decisión fue adoptada después de tomar declaración a los detenidos y fijar una fianza de 30.000 euros a nueve de ellos. Ahora la juez y el fiscal antidroga tienen la última palabra sobre el futuro del septuagenario que fundó el mayor clan del narcotráfico gallego, que ha superado con creces la edad penal.

También ayer, la policía abortó la entrada en Galicia de más de una tonelada de cocaína que iba a ser desembarcada por lancheros de la ría de Arousa la próxima semana. Agentes del Grupo Especial de Operaciones de la Policía Nacional (GEO) abordaron un velero con bandera brasileña a la altura de las islas Azores que transportaba el cargamento, el primero que se captura desde hace 17 meses. A bordo iban tres tripulantes de nacionalidad británica que fueron detenidos. La droga habría alcanzado un valor en el mercado de 40 millones de euros.

Cuentas en Suiza y 15 millones en inmuebles

Una investigación iniciada desde la Fiscalía Antidroga a finales de 2007 puso, una vez más, en el punto de mira a esta histórica familia que ha visto pasar a todos sus miembros por la cárcel. La Audiencia Nacional condenó al matrimonio Charlín y a todos sus hijos a 104 años de prisión por blanqueo de dinero de la droga. Tres años después, el Tribunal Supremo revocó parcialmente el fallo. Rebajó la condena de Manuel Charlín y absolvió a su hija Teresa, una de las principales imputadas ahora en la Operación Repesca.

El mismo tribunal acordó decomisar sólo los bienes obtenidos después de 1990 y decretó el embargo de los anteriores a esa fecha si las millonarias multas impuestas no se hacían efectivas. Esta decisión permitió a la familia recuperar en subastas parte de las empresas más rentables. Fue entonces cuando la maquinaria judicial reinició todo el proceso. Cuando el clan parecía más tocado, la investigación empezó a arrojar indicios insólitos sobre su recuperación económica. En la Operación Repesca, la Agencia Tributaria y el equipo de Delitos Económicos de la Policía intervinieron más de 15 millones de euros en inmuebles y depósitos en cuentas suizas.

Charlín, su esposa y sus hijos, aparecían en primera línea de la investigación, pese a tener intervenido el correo y el teléfono en prisión. Pinchazos telefónicos y un minucioso seguimiento del entramado financiero pronosticaban que su estancia en la cárcel iba a prolongarse. Pero en mayo una sentencia del Supremo, que aplicó reciente jurisprudencia del Constitucional sobre el cómputo de la prisión preventiva, ordenó revisar su caso y adelantó su excarcelación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de julio de 2010

Más información